miércoles, 29 de febrero de 2012

Todavía no lo he hecho

Pero lo haré. No es nada arriesgado ni peligroso. ¡O quién sabe!

Es tan sencillo como poner un tocado que vista mi cabeza de fantasía. Tengo diademas, muchas, pero todavía nadie ha diseñado para mí una pieza delicada en volumen, color y belleza...

Creo que la ocasión será una boda -realmente especial- a la que tendré el lujo de asistir en octubre.

Pasaré por el taller de Ana María Chico de GuzmánMimoki (Federica & Co. Hermosilla, 26. www.mimoki.es). 





Dejaré que me conquisten sus tocados 'sembrados' de rosas, camelias y orquídeas tropicales en color nude o flúor. 



Esta temporada se ha inspirado en la mujer europea de los 50 y 60, y en los grandes modistos de entonces: Yves Saint Laurent y Balenciaga.



Por ello, proliferan materiales vintage, rescatados de anticuarios de todo el mundo; apliques dorados combinados con colores puros y todo ello sobre terciopelos y sedas.


(© Fotos Mimoki)


Quizá me quedé con uno de los tocados-joya de Mónica Díaz, artífice de Monic (www.monic.es). 



Suyas son geniales obras de volumen escultórico en tejidos barrocos y metálicos, con esmaltes y cristales así como con encajes de Chantilli y bordados franceses hechos a mano.

(© Fotos Monic)


Sin olvidar a María Luisa Calvo, conocida como Marie Crochet, quien mientras estudiaba Telecomunicaciones se aficionó al movimiento arts and crafts y terminó teniendo tienda: Coscoletas (Fernández de los Ríos, 6. www.coscoletas.es). 


Me gusta su marcada estética vintage, inspirada en las actrices que cautivaban en los 50. No faltan turbantes en gasa, terciopelo y otras delicadas telas.

(© Fotos Coscoletas)

Pero todavía hay más pistas. Como el universo divertido, elegante, arriesgado, clásico y hasta estrambótico que inunda el taller Rita Von (Pelayo, 55. http://maquinadecosasbonitas.blogspot.com). 

(© Foto Rita Von)

Y made in Sevilla y venta on line, claro, es el trabajo de Cristina Vázquez El Gabinete de las Maravillas (www.elgabinetedelasmaravillas.com). 

(© Foto El Gabinete de las Maravillas)

Bonitos, ¿verdad?. 

lunes, 27 de febrero de 2012

Con amigos

Yo no tengo un lugar al que ir y saber que habrá amigos. Que nadie piense que tengo problemas sociales o algo similar.

A pesar de que en los últimos años, he visitado infinidad de bares y en alguno, ciertamente, me quedé en su barra, casi mudita, y sola, hasta que recuperaba las fuerzas, no tengo un bar en la esquina (y hay uno en cada una) en el que sé que, vaya a la hora que vaya, habrá un amigo.

Por eso, me gusta cuando Eduardo me dice: 'Pasé por donde Beto y me quedé con tal y luego llegó no sé quién'. No me extraña que él haya hecho de Baco y Beto (Pelayo, 24. www.bacoybeto.com) su segunda casa. Porque Beto es muy especial.

No me extraña, además, porque es un lugar sencillo, sin estridencias, en el que se toman buenos vinos y se comen cosas ricas. Como las croquetas, que cada día son una sorpresa, quizá de queso azul y cacahuetes, de espinacas, ¡quién sabe!, o las setas empanadas con alioli de trufa, que yo no puedo tomar. Y esas tartas: de manzana, guayaba...

Me gustan los bares donde uno se encuentra con amigos aunque yo no tenga el mío.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Ni cine ni hamburguesas

Nunca comí hamburguesas ni fui al cine. Por excepcional, recuerdo, como si fuera hoy, cuando nuestros padres nos llevaron a ver E.T. y Big. La primera me provocó unas pesadillas tremendas y creo que, entonces, decidí que no me gustaba la oscuridad de la sala.

Y como no comí hamburguesas, ni en el infancia ni en la adolescencia, ahora me cuesta. Si bien, conozco varias direcciones por las que conviene dejarse caer, se tenga o no la costumbre, que siempre hay tiempo para adquirirla.

New York Burger (www.newyorkburger.es). Creación de Óscar Colmenares, amabilísimo y quien, con tesón, se ha metido al público en el bolsillo. Primero abrió en General Yagüe, número 5, y la segunda sucursal se hizo realidad en el 4 de Recoletos (calle no paseo).


Cualquier especialidad es deliciosa y se puede elegir entre tres tamaños diferentes y, por supuesto, el punto de la carne. Si bien, ahora, hasta el 29 de febrero, con motivo de los Oscar ha creado la 'Hamburguesa Hollywood'.

(© Fotos NYB)

Nimu (Desengaño, 14. www.nimurestaurante.com). 10 son las opciones y las hay para casi todos los gustos: de pollo y curry, bacalao y gambas, magret de pato, etc.


E incluso, vegetariana.


Quienes prefieren no arriesgar, adorarán la llamada Gallega Premium. Si bien, la de secreto y presa ibérico, tampoco defrauda. 

(© Fotos NImu)

Las patatas y los aros de cebolla son tan ricos que volvería, una y otra vez, solo por comerlos. E incluso, podría aficionarme a ir al cine.

lunes, 20 de febrero de 2012

Creí ser invernal

Siempre he adorado los días fríos. La lluvia y la sensación de volver a casa. Mi refugio.

Pero ayer me di cuenta de que quizá ya no soy invernal. Ayer necesité primavera.

Sucedió al encontrar el primer almendro en flor de 2012. Siendo niña, esta imagen anunciaba la pronta llegada de los días con más luz y suave temperatura. Y recuerdo a mi padre, al regresar del colegio, afirmando el ocaso del invierno.

En la ciudad, quizá porque el paisaje es monótono, apenas aprecio el cambio de estación. Y de repente, un día descubro que ya pasó el otoño o que el éxodo confirma que se trata de agosto.

Posiblemente dejé de ser invernal para necesitar más que nunca esos rayos de sol que calientan suavemente la piel.

Ayer, el primer almendro en flor provocó en mí un pellizco leve de melancolía. Quiero recuperar esos tiempos en los que sí advertía el cambio de estación.

Creí ser invernal... pero quizá ya no.

jueves, 16 de febrero de 2012

Regreso

Lo he dicho en alguna ocasión: hay palabras que me gustan especialmente. Una de ellas es 'regresar'. La prefiero a 'volver'. Y de nuevo, no sé la razón, pero es así.

Hoy sueño con estar de nuevo en Barcelona. Con Elena, claro, y reírnos de casi todo.

En este viaje imaginario le diré que vayamos a lugares que quizá ella ya conozca pero que yo quiero visitar (o revisitar, otra palabra que me gusta, porque suele implicar otra óptica). Entre ellos:

Café Emma (Pau Claris, 142. www.cafe-emma.com). Creo que ya sé qué pedir: algunos de sus quesos franceses y tartar de buey. De postre, tarta tatin.

(© Foto Café Emma)


Después de pasear sin rumbo, nos detendremos en Bar Lobo (Pintor Fortuny, 3). Y miraremos la vida pasar a través de sus ventanales.

(© Foto Bar Lobo)


Y como en este sueño tengo más apetito que nunca, llegaremos hasta Delishop (Pº de San Juan, 13. www.delishop.es) esperando que la gripe no me impida, esta vez, conocer a su dueña, Mónica. Ella, también, deliciosa.


(© Fotos Delishop)


Dejar libre la fantasía no cuesta nada, a mí, ni siquiera esfuerzo, así que tendremos dinero para darnos algún que otro capricho.

Como acercarnos hasta el Mandarin Oriental (www.mandarinoriental.es/barcelona) y probar su nuevo gastrobar. No nos alojaremos porque la casa de Elena siempre resulta acogedora. 



(© Foto Mandarin Oriental)


Y en otro hotel, el W Barcelona (www.w-barcelona.com), nos dejaremos mimar en su Bliss Spa.





(© Fotos W Barcelona) 


Sé que me dejo lugares así que regresaré realmente o en forma de sueños.

viernes, 10 de febrero de 2012

Actitud

Me encanta esta palabra: 'actitud'. Por cómo suena y por su significado, que nunca tengo claro. Algo similar me ocurre con 'cool'.

La cuestión es que me fijo en los chicos (y hombres) que imprimen actitud a su estilo. Y aunque no sé el significado exacto del término, tengo claro que es extensible de cabeza a pies. Precisamente, ahí, en los zapatos es donde muchos pierden puntos.

Indudablemente, el dinero facilita poder elegir modelos como estos:

(© Foto Church's)


Son de Church’s (Jorge Juan, 11). Concretamente, una reedición del modelo Shanghai, original de 1929.

En una calle que me gusta hay una tienda que me apasiona. Es Le marché aux puces (Fernando VI, 2). Es obra del amabilísimo Armín Hildbrandt, que quitó el polvo a los estantes de una antigua librería agrícola y los llenó de estilo.



Cuenta con firmas como Tricker’s. Británica y con gran fama desde 1829.



Evidentes las razones, ¿verdad?

Junto a ésta, la española Preventi delega en manos italianas la creación de su colección más exquisita. Desde el tratamiento de la piel hasta el cosido a mano suponen una oda al paso del tiempo y al envejecimiento noble. 



(© Fotos Le marché aux puces)

Alejado de parámetros clásicos, Suus (Argensola, 4) reúne diseño contemporáneo que escapa de la temporalidad. Así lo demuestra la casa italiana Carol Christian Poell, con piezas numeradas, 100 % artesanales incluido el tacón y pieles como bisonte o caballo.



(© Fotos Suus)


Hacer gala de actitud, bien merece unos ahorros.

martes, 7 de febrero de 2012

Cómo me gustan los hoteles

Los hoteles despiertan en mí una curiosidad extraña.

Me gusta imaginar qué sucedió en la habitación que ocupo. Y qué será después, cuando haya cerrado la puerta.

Pienso que ha sido escenario de momentos compartidos, conversaciones y guerras desatadas. Seguro que también de tiempos de soledad.

No he visitado muchos, o sí. No lo tengo claro. Porque también me encanta viajar de otro modo, en furgoneta. Lo he hecho con mi hermano, que ha comenzado las obras de un albergue, en Logroño.

No es un hotel pero se le parece y juego con la idea de ayudarle, recibir a los huéspedes, peregrinos y gente de paso. Le pido que construya una terraza, en la azotea, para tomar el sol mientras se seca la ropa, quizá abrir una botella de vino o prepara té y hablar con ellos.

Mientras mi hermano comienza a construir su sueño, Check In Rioja, yo doy forma a los míos, entre ellos, claro, dormir plácidamente en hoteles como:

Viura (www.hotelviura.com), un cuatro estrellas en Villabuena de Álava, precisamente a tan sólo unos kilómetros de Logroño. 



(© Foto Viura) 

Su arquitectura deja sin palabras. Son cubos superpuestos de forma casi azarosa y, en todo punto, caprichosa. 

Acaricio la fantasía de regresar a Getaria y esta vez no sentir ni escuchar el frío que se cuela por la ventana de la pensión. Esta vez, habrá una habitación a mi nombre en el Hotel Iturregui (www.hoteliturregui.com).


(© Foto Iturregui)

Con unas vistas inigualables de la costa vasca. Permite respirar el aroma del mar, mecerse con su sonido y evadirse. 

No lejos de Madrid, cerca de Sigüenza, está El Molino de Alcuneza (www.molinodealcuneza.com). Me asomaré a la ventana y saludaré al perro. 


Antes o después habré compartido un gran desayuno.


(© Fotos El Molino de Alcuneza)

Por último, creo que volveré cerca del mar. Iré hasta los valles verdes de Pontevedra y en El Pazo da Touza (www.pazodatouza.info) querré vivir eternamente.


Quizá sus propietarias, las primas Cervera, tengan alguna tarea para mí. Lavar sábanas quizá llevar flores frescas a las mesillas de noche. Cuidar del jardín...


(© Fotos El Pazo da Touza)

Y así haré mis prácticas esperando que mi hermano algún día me quiera como alberguera. 

viernes, 3 de febrero de 2012

Humo que purifica

Lo he dicho una y otra vez. Adoro que me toquen. Unos más que otros, por supuesto...

De modo que soy feliz cada vez que descubro una terapia en mis propias carnes y espíritu. La última ha sido la moxitoterapia. Sólo con recordar la experiencia, siento calma.

Fue en uno de los salones que la firma Mirache (www.mirache.es) posee en Madrid. El ritual se inicia con un tratamiento facial con la línea Secretos del Agua (www.secretosdelagua.com). Mi tono apagado se quedó en los algodones y mutó en luminosidad, tersura.

Contribuyó, claro, esta terapia japonesa que incide en los puntos energéticos y los estimula mediante el calor. Es preciso relajarse: no quema, ni el humo molesta. La sensación es, por el contrario, singularmente placentera.

¿El artilugio clave? La moxa. Es decir, una varilla de incienso dentro de una especie de portaminas de acero con orificios que dejan salir el calor. Elaborada manualmente, engloba 12 plantas, con todas sus propiedades. Como el pino, estimulador; la equinácea, que potencia el sistema inmunológico; el níspero japonés, el olivo, la artemisa... 


Es, en definitiva, una energía que revitaliza las células del cuerpo.

Y la piel queda más suave, lisa, reafirmada, viva.

Y la mente se olvida, afortunadamente, de todo.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Auténtica debilidad

Yo como Antonio Machín, tengo una debilidad. La mía es azucarada. Y es que nunca me resisto a un buen postre; y a uno malo, casi que tampoco. Tengo mi lista de favoritos y lleva camino de hacerse infinita.

Adoro su ensaladilla rusa, sí; también su cochinillo, pero dejo escapar suspiro tras suspiro con su tarta de queso.



(© Foto Los Galayos)

Es la de Los Galayos (Botoneras, 5. www.losgalayos.net), un restaurante en manos de gente tan deliciosa como Miguel, Fernando y Alicia -madre e hija-. Ah, y situado en un lugar imprescindible: la Plaza Mayor.

Es inevitable así que no voy a oponer resistencia. ¿Para qué? Probaré la cheesecake de Home Burger (www.homeburgerbar.com). 


 (© Foto Home Burger)
Ciertamente apetecible.

En Mamá Framboise (Fernando VI, 26. www.mamaframboise.com), me quedé sin palabras ante su tostada de brioche y estoy dispuesta a quedarme mudita probando sus famosas tartaletas.


 (© Fotos Mamá Framboise)

Tras un festín de sushi y comida japonesa, nada como un postre con la acidez del yuzu. Se puede tomar en Fuku (Marqués de Villamejor, 8. www.fuku.es).

 (© Foto Fuku)

La compartí con tres personas y creó que se notó mi ansiedad por tomar hasta el último bocado. Fue la tarta de zanahoria de mi última visita a La Mojigata (Lope de Vega, 7.www.lamojigatacafe.es). 


(© Foto La Mojigata)


Natalia, su dueña, es un encanto e imparte cursos de repostería, que yo tengo entre mis actividades pendientes. Diré que en torno a tartas de zanahorias, casi podría escribir un libro. He probado tantas... Como la de El azul de Fúcar (Fúcar, 1), tan necesaria de vez en cuando. Con un gran café, perfecto. 


Aunque podría alimentarme de sus panes, también me gustan los dulces de Le Pain Quotidien (www.lepainquotidien.es). ¿Y a quién no?




(© Foto Le Pain Q.)


Y nunca digo que no al chocolate. Como el fondant de la Enotaberna, en la renovada y espectacular Posada del León de Oro (Cava Baja, 12. www.posadadelleondeoro.com). Si es con una gran bola de helado -no importa el sabor, me gustan todos-, mucho mejor. 


 (© Foto Posada del León de Oro)


Por último, confieso que echo de menos ese bar que durante un tiempo me endulzó la vida. Anina, en La Latina, donde Roxana las elaboraba artesanalmente. Con protagonismo absoluto de las recetas de su país natal, Argentina, yo sigo suspirando por su mítica pasta frola... 


Sueño con encontrarme, de nuevo, con Roxana. Ah, y con probar las tartas que hace Marta.