miércoles, 25 de abril de 2012

Un mueble secreto

En casa de mis padres, existe. Ese rincón cerrado con llave en el que se guarda el alcohol. A mí de pequeña me encantaba abrirlo, quitar el tapón a las botellas y aspirar su aroma. No, jamás bebí. Me daba miedo.

Cosas del espacio, yo no tengo un mueble bar, pero me encantaría adquirir éste:


(© Foto The Gin Cabinet)

Firmado por Ailanto, su nombre es The Gin Cabinet. Porque aunque al final, cabría de todo, ha sido creado para albergar la ginebra The London Nº 1. Ella es la musa inspiradora de ahí su interior lleno de azules y el exterior, de reflejos brillantes.

Un gin tonic puede tomarse en cualquier lugar y momento, pero abrir este mueble e iniciar la liturgia debe ser especial. En la tienda de Ailanto, en Barcelona, (Enric Granados, 46) está expuesto y puede encargarse una réplica.

¿Si muevo el sofá, tendrá cabida en mi salón?

miércoles, 18 de abril de 2012

Cosmética con criterio

Sucede cada vez que deseo comprar yogures y ensalada en bolsa. Sucede que me bloqueo ante tantas marcas, variedades, colores y precios. A veces, he vuelto a casa con las manos vacías o con zumo, tomates...

Con los libros podría ocurrirme algo similar. Y es que cada día se publican miles de títulos y aquellos editados por grandes grupos son, claro está, los imprescindibles. Menos mal que sigo confiando en libreros, de verdad, auténticos.

Y con la cosmética tampoco pasará. A partir de ahora, confiaré en Laconicum (www.laconicum.com). Es el proyecto de dos mujeres que exprimen al máximo su tiempo y encuentran el necesario para tener sueños fantásticos y hacerlos realidad. Éste es bonito, elegante, natural y tan especial como ambas.



Son Anabel Vázquez y María Martínez. Viajeras incansables, rastreadoras de lo último en tendencias, arquitectura, moda, gastronomía, hoteles... ¡¡Y belleza!!

De tanto descubrir, leer, conocer y probar en cabello, rostro, manos y hasta el último centímetro de su anatomía, llegaron a la conclusión de que el siguiente paso era compartir sus hallazgos.

Laconicum reúne cosmética con criterio. 

Me gusta porque no es un escaparate en el que, de nuevo, yo me perderé. Invita a leer la historia de cada marca; es decir, no sólo qué ingredientes y avanzada tecnología les convierte en mágicos, sino también aquello que, en mi opinión, solemos olvidar y que imprime la verdadera diferencia en un mercado tan saturado: quiénes están detrás.

Porque Anabel y María reúnen pastillas de jabón, sí, y geles de baño, exfoliantes, labiales... los hay ecológicos, que por primera vez llegan a nuestro país y la mayoría ya con lista de espera porque han creado auténtica debilidad.

Cada producto es el sueño que alguien alumbró y cumplió. 


Como Sóley, ante la que quedaron rendidas tras probar los botecitos que, como regalo, les trajo una amiga de sus vacaciones en Reykiavik.


Su creadora es Sóley Elíasdóttir. Brilló como una estrella en el mundo del cine y del teatro para, como suele ocurrir, más tarde volver a los orígenes y recuperar la tradición familiar por la cosmética natural. Son productos unisex, a base de hierbas naturales.

De Cousu de fil blanc dicen que es diferente, discreta y muy francesa. Son jabones vegetales, con aceites, arcilla, miel, algas y poco más. Artesanal, sí, pero sofisticado.


Su autora es Carole Dichampt, que además es diseñadora textil. 

A ellos, les volverá locos Cremo Company. Casa norteamericana alumbrada en 2005 por Kyle Scroeder y Mike Boone. 

Mike, ingeniero e inventor de cuchillas, no hallaba una crema de afeitado a su medida, libre de glicerina y otros componentes no agresivos con la piel. 


(© Fotos Laconicum)

La creó y, hoy por hoy, es éxito absoluto de ventas. 

Seguiré sufriendo bloqueos ante los yogures y las ensaladas, pero en cuestiones de cosmética ya no volveré a perderme. Seguiré acariciando algún sueño... 

viernes, 13 de abril de 2012

Frutas, verduras... ¡Cocina vegetariana!

Podría alimentarme de queso o de donuts. Incluso de las dos cosas. Sí, sí, podría... O quizá no y pronto, muy pronto, echaría de menos aquello de lo que realmente no puedo prescindir: las frutas y verduras.

Rojas, verdes, amarillas, moradas o naranjas... dulces y ácidas, con mayor o menor jugo y contenido de agua. No importa, me gustan todas y me fascinan las novedades que todavía hoy es posible probar.

Mezclarlas es divertido y tomarlas no significa una dieta aburrida. Lo demuestran restaurantes vegetarianos como Baobab (Arzobispo Apaolaza, 10. Zaragoza).



El apartado de ensaladas es delicioso. Y tan amplio que apetece una y otra, y luego otra más. De hojas de roble, lombarda, algas y setas con vinagreta de soja; de espinacas, membrillo, queso brie calentito y vinagreta de higos; o mi favorita, una bomba de vitaminas a base de escarola, endibias, tomatitos, aguacate y fruta de temporada -uvas, fresas, manzana, naranja, kiwi-, nueces y vinagreta, en este caso, de fresas.

Para continuar, nada de platos insípidos y sí, mucho sabor y raciones bastante generosas. Como los rollitos de calabacín rellenos de revuelto de ajos tiernos y champiñones, y el toque de una suave salsa de zanahoria.


(© Fotos Cardamomoyclavo)


Para quienes no se resisten a un buen plato de pasta, la variedad sorprende y todas están elaboradas en el propio restaurante. Por ejemplo, fresca en forma de corazón y rellena de seitán, cebolla caramelizada y queso gorgonzola.

Y es que el queso también está muy presente de forma que el festín para mí es doble. Podría haber sido triple... pero a los postres no llegué.

En Madrid, destacan restaurantes vegetarianos como La Biotika (Amor de Dios, 3), Isla del Tesoro (Manuela Malasaña, 3) o El Granero de Lavapiés (Argumosa, 10).

Sin olvidar, Ecocentro (Esquilache, 2-12. www.ecocentro.es) que, además, es tienda de alimentación y cosmética eco, librería, objetos para el hogar y centro de actividades. Entre otras, cursos gratuitos para aprender a cocinar platos bio-vegetarianos.

Admite carne y pescado, pero resulta igualmente apetecible. Así es el curso sobre cocina cruda que ya diseñan en Delishop (Pº de San Juan, 13. www.delishop.es).

(© Foto Delishop)


Porque con frutas, verduras, semillas, frutos secos, algas, setas, carne y pescado pero, eso sí, sin encender el fuego ni abrir la puerta del horno o del microondas se pueden preparar infinidad de platos.

¡¡Buen apetito!!

miércoles, 11 de abril de 2012

Lencería, segunda piel

Me gusta el equilibrio. Sé que cuesta alcanzarlo, pero lo busco. Lo dice esa calma de tinta.

Pero no solo cuido mi interior, el alma y el espíritu, también mimo la lencería. Esa segunda piel que tiene idéntico efecto a un buen bolso y unos tacones: con ellos se ve la vida de otra forma.

Sucede con firmas como:

Andrés Sardá (www.andressarda.com): Delicado, elegante.



(© Fotos Andrés Sardá)

TCN (www.tcn.es): Sutil.

(© Foto TCN)

La Perla (www.laperla.com): Nada resulta más sofisticado.



(© Fotos La Perla)


American Vintage (www.americanvintage-store.com): Natural, muy natural. 


(© Foto American Vintage)



Intimissimi (http://it.intimissimi.com): Provocador, excitante.




(© Fotos Intimissimi)
Lencería, segunda piel.