miércoles, 8 de agosto de 2012

Barcelona y sus terrazas

Son muchas, quizá no tantas como las de Madrid, pero casi.

Barcelona presume de terrazas, a ras de suelo, sí, pero también en azoteas. Yo me quedo con tres, en las alturas, con piscina, coctelería y una visión de la ciudad que provoca todo lo contrario al vértigo.

Como la del Hotel Bagués (Las Ramblas, 105). 



Sobre el Gótico, es decir, con una visión de 360º de la iglesia de Belén, la catedral, Santa María del Mar y hasta el horizonte.



(© Fotos Hotel Bagués)

La del Hotel Claris (Pau Claris, 150). 

Inmueble señorial recientemente reformado y con una terraza que todo el mundo en la Ciudad Condal conoce. Es un clásico para tomar el almuerzo, cenar, refrescarse con un cóctel y asomarse a la ciudad desde su piscina.




(© Fotos Hotel Claris)

En el Hotel Granados 83 (Enric Granados, 83), en el llamado Soho barcelonés, otra pista clave es su Bar 8. Un bloody mary en la mano, buena conversación y la noche por delante... poco más se puede desear.


(© Fotos Hotel Granados 83)

No, no me quedo con tres, sumo una más. 
Frente al mar y los amarres, es Marítim (Real Club Marítimo). 



(© Foto Marítim)

Puro Mediterráneo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

El perro y la ginebra: Bulldog


En 2006, dejó el mundo de la banca de inversiones para apostar todo su empeño -y energía- a una sola ficha: crear una ginebra Premium. Nació Bulldog (www.bulldoggin.com), una London Dry alumbrada en el año chino del perro, de ahí su impactante nombre. De ahí quizá la buena suerte que acompaña a esta singular etiqueta que ha conquistado a medio planeta por su carácter sexy y transgresor.




Éstas son algunas de las notas que resultan de la mezcla de los 12 botánicos –amapola, ojo de dragón, limón, lavanda, cilantro, regaliz, etc.- que él mismo eligió viajando a lo largo y ancho del mundo, concretamente, en nueve países. Es Anshuman Vohra, de origen indio pero de vocación neoyorquino, entusiasta de su trabajo y de los viajes, incluso de los que emprende por trabajo.



La carrera diplomática de su padre pronto le acostumbró a vivir en diferentes países, diversas culturas. Junto a su familia vivió en Madrid y aprendió una lengua que hoy utiliza con absoluta soltura. Dice sentirse feliz en España; será porque le esperan amigos, degusta su comida favorita y porque las ventas de Bulldog han aumentado de forma vertiginosa. De hecho, éste es su principal mercado.

Será, además, porque le gusta la naturalidad y alegría de la gente, mucho más durante fiestas como San Fermín. El pasado año, la vivió; éste repitió y fue más allá: lanzó una edición limitada de 3.000 botellas con pañuelo rojo incluido.



Por todo ello, regresa, una y otra vez, para tomar el pulso al día y a la noche de ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao o Sevilla. Confiesa adorar cualquier lugar de Asturias y, por supuesto, Andalucía. De hecho, cada verano sueña con escaparse al Sur para disfrutar de su debilidad, “Jamón ibérico acompañado de un gin tonic de Bulldog”, exclama, y del mar.

En cuestión de playas, también ha visitado Ibiza y Lanzarote. De la costa americana, elige Hilton Head en Carolina del Sur. Y en la ciudad en la que reside, Nueva York, un día de vacaciones (¿por qué no?) pasa por  desayunar en el restaurante Barmarche, en el Soho. “Apuestan por la mezcla culinaria de Francia y América; me apasiona su tortilla y de postre: churros. 

Recargadas las pilas, una pista ineludible es el Metropolitan. Otra propuesta clave, sin duda, es un paseo por la Quinta Avenida contemplando los escaparates de las mejores firmas (Prada, Armani, Gucci…). De ahí a un musical, otro de los grandes atractivos de la Gran Manzana”, asegura.  

Para terminar la jornada, claro está, “No puede faltar una copa en mi bar favorito: Daddy O. Está en el West Village, la zona favorita de Carrie Bradshaw y las chicas de Sexo en Nueva York. Me encanta su cóctel llamado Eastside con Bulldog, por supuesto, pepino, azúcar y menta”.   

Porque aquí y allá, ha convencido la excelente relación entre calidad y precio (24 €) de Bulldog. Cuatro veces destilada y de triple filtración, barmen de todo el mundo la eligen por su versatilidad. Y es que sus posibilidades superan al gin tonic. 


Lavander Bulldog Gin Tonic



 Love Blossom




 Purple Rain


(© Fotos Bulldog)

Convence la suavidad y frescura del contenido. Enamora su imagen: un diseño audaz, que no se olvida. Es, en definitiva, tan cosmopolita como su creador.