miércoles, 31 de octubre de 2012

¿Quién no sueña con Cartier?

Hay firmas. Y firmas.

Entre las segundas se encuentra Cartier. Más que sinónimo de lujo. Es elegencia. Es magnetismo. Es poder. Es sueño. Es belleza.

Ahora, se puede descubrir, añorar y adorar, en una exposición. La cita es en el Museo Thyssen (www.museothyssen.org), hasta el 17 de febrero.

Sin duda, será la exposición del otoño. El lugar perfecto para resguardarse cualquier tarde azotada por el viento, la lluvia.





Articulada en torno a más de 420 piezas, recorre la Colección Cartier desde sus orígenes, en el París de 1847, y hasta la actualidad.



El dinamismo de los hermanos Cartier y su interés por el arte de las culturas lejanas o antiguas sentaron las bases de la identidad artística de la casa. 





Del estilo Guirnalda al Art Decó de los años 30, de la inspiración china al estilo Tutti Frutti, son más de 165 años de creatividad que esta retrospectiva realza en un amplio recorrido por las múltiples manifestaciones, técnicas y estilos de diseño de sus creaciones.







No me pierdo esta cita de sueños y de fantasía. Porque, ¿quién no sueña con Cartier?

lunes, 29 de octubre de 2012

La Tulipe y sus mejillones

Hubo un verano en el que recorrí Francia, me emocioné con Bretaña y enmudecí con Normandía. Ese verano pasé por Rotterdam y llegué hasta Ámsterdam. No iba sola. Mi hermano conducía la furgoneta.

Y en cada parada nos alimentábamos de mejillones con patatas fritas, de ostras, quesos y helados. Ni más ni menos. Ésa fue nuestra apetitosa dieta.

En Madrid, descubro ahora un lugar en el que sé que no me equivocaré al elegir mejillones. De tanto errar de mesa en mesa, dejé de pedirlos.

Hasta que conocí La Tulipe (Serrano, 110. www.latulipe.es) que no sólo es rico, también es bonito.






Decorado por Mónica Andina y Fernando Tapia, es ecléctico, con referencias de la decoración gala de aquellos bistrós de los años 40 y 50.






Aquella noche no dejé una miga de aquel pan esponjoso, que tan rico estaba empapado en nata y ajo.




En los días fríos, volveré y la sopa de cebolla será mi elección. Y una mañana me concederé un premio; será un desayuno en el que no falten huevos benedictine. Porque sí, porque me los habré ganado.




Como también mereceré una tarde en su soleada terraza, sin prisa alguna y con un pedazo de tarta.



(© Fotos La Tulipe)



Otro día, lo sé, la excusa para visitar La Tulipe, serán sus crepes. 
¿O quizá sus quesos? No importa. Iré.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Origins y la rosa de Jericó

Una mañana me regalaron una rosa de Jericó. Y esta planta realmente es tan misteriosa que a mí, me infundió miedo.

Según me dijeron, le puse agua. Me marché unos días de casa y al regresar, temí que hubiese crecido en demasía y que yo no pudiera abrir la puerta. No fue así, pero decidí tirarla. Lo siento, sí, fue un regalo. Pero con ella en el salón ni tan siquiera dormía tranquila.

Y es que la rosa de Jericó es conocida como la planta de la resurrección. Tanto que Origins (www.origins.com) la incorpora a la colección Make a DifferenceTM Plus + porque sus propiedades higroscópicas ofrecen a la piel una hidratación duradera.

Con la Hidratante Rejuvenecedora, luce suave, flexible y más joven; la luminosidad es restaurada.




Diseñado para las muy secas, el concentrado emoliente Ultra Riche equilibra, hidrata y rejuvenece.


(© Fotos Origins)

Así, en forma de cremita untuosa, ya no temeré a la rosa de Jericó.



lunes, 22 de octubre de 2012

Fede's kitchen




Cierto, hay personas que no disfrutan comiendo. Pero son minoría. Para el resto, es un sumo placer probar de aquí y de allá; descubrir alimentos de otras latitudes y recetas de otras culturas; saborear ávidamente y con curiosidad; y regresar a los bocados de la infancia, a esos que reconfortan y que incluso emocionan.

Como aquella ensalada de caquis de El Bulli que tanto me recordó a mi abuelo Juan. A él y a su afición por comer dicha fruta en la cama...




Federica Barbaranelli adora esta cocina. La auténtica, la de siempre, la de mamá y la de la abuela. De la que se repite, si quedó; de la que es la estrella en toda reunión entre amigos o con la familia.

Por eso, de lunes a jueves de 20.30 a 00.30 horas, imparte los cursos Fede's Kitchen, en Federcia & Co, ese multiespacio que creó hace un tiempo en un madrileño patio, en el número 26 de la calle Hermosilla.







Dada su ascendencia, las recetas que propone son de factura mediterránea; esencialmente italiana y francesa. Son platos como rissotto con champagne, orecchiette ai broccoli e pecorinoraganelli al pesto di verdure panna cotta al queso Gorgonzola.





Tras la lección, los asistentes (un máximo de 12 personas) comparten las especialidades.




(© Fotos Marta Muñoz Calero Calderón y Federica&Co)

En el patio, bajo los árboles, si la noche es cálida. O en el interior de la tienda, en la planta baja, si el tiempo no lo permite. No faltan, por supuesto, buenos vinos para acompañar la charla.

El precio es de 70 euros por persona. Apuntarse al próximo es tan fácil como escribir a kitchen@federicaandco.com

Bon appétit!

miércoles, 17 de octubre de 2012

Charly's Bar la barra a la que volveré


 
(© Foto CyC)

Todavía no existe. Pero pronto lo hará. Y se llamará Charly's Bar (Jorge Juan, 22). Sí, me refiero a la barra de Carlos Moreno. Ése apasionado de la coctelería, amigo carismático con el que siempre río y que tanto me ha enseñado.

En persona, por teléfono, vía mail, por mensaje... en mil y una ocasiones ha resuelto mis dudas y hemos hablado sobre ingredientes, orígenes, recetas de grandes clásicos, nuevas posibilidades, sobre esto y mucho más. Con él he bebido, he reído y he acariciado proyectos que ojalá algún día sean realidad.

Por todo esto y por todos los cócteles que creará en Charly's Bar, ésta será la barra a la que yo volveré una y otra vez. Porque me gusta su sello personal y el de Miguel Ángel Jiménez, otro gran barman que estará a su lado.

A él le conocí en Belmondo, esa genialidad obra de los hermanos Marín y que lamentablemente cerró hace poco. Jiménez convirtió una noche de verano cualquiera en una velada mítica. Graciela y yo nos dejamos llevar y sus cócteles llegaron uno detrás de otro.

Los dos estarán en Charly's Bar. Y yo brindo, en casa con un té caliente, por el premio que hoy Miguel Ángel ha conseguido en Museo Chicote.




Con motivo del 35 aniversario del fallecimiento de 'Perico', el mítico bar de la Gran Vía madrileña ha acogido a una decena de bartenders que le han rendido un homenaje a este genial precursor.

Ellos han reinterpretado el mítico Cóctel Chicote. Aquel que conquistó a Ava Gardner, Sophia Loren, Cary Grant y otros muchos. Aquel con la singularidad de dos partes de ginebra, un de vermut dulce, unas gotas de grand Marnier Rouge y Curaçao Rouge.

El campeón del 'Premium Cocktail Chicote Award' ha sido Miguel Ángel y su creación 'Un duro y tres pesetas'.



(© Fotos Museo Chicote)

Lo dicho brindo por ellos, por Charly's Bar y por los cócteles que nos quedan. Aunque ahora lo hago con una taza de té.

lunes, 15 de octubre de 2012

Deseando el frío

La piel empieza a olvidar el tono bronceado. Sí, aquel que quedó de las playas portuguesas, de las de Almería y Menorca. También algo quedó de las ciudades.

La piel comienza a tener frío. Sin temblar, pero tiene frío.

Deseo que llegue.

Para cubrirla con prendas suaves, que la abriguen.



Incluso, atreverme con el amarillo.




Y con esa falda, que mueve el viento.



Acariciar mi piel con pañuelos y bufandas que, además, pongan una nota de color.





Con chaquetas dulces y despreocupadas.



Bajo las mantas, en la cama, no será necesaria demasiada ropa.

(© Fotos American Vintage)


Sí, me encanta el otoño. Me reconforta el invierno. Y adoro American Vintage (www.americanvintage-store.com).

jueves, 11 de octubre de 2012

Kenzo y su mujer feliz

Ser feliz. Cada día y en todo momento. Ambicioso, a veces complicado y siempre necesario.

Desearlo es preciso. Y para conseguirlo siempre están esas pequeñas cosas que reconfortan. El café humeante, el libro que él te regaló, la risa de Claudia.

También esos gestos cotidianos que suben el ánimo. Rouge en los labios, las botas que te hacen caminar con la cabeza levantada y perfume en la muñeca.

Me gusta la declaración de intenciones de Kenzo y su nueva fragancia: Madly Kenzo.



Porque su perfumista, Aurélien Guichard, deseó una fragancia para una mujer que sueña, una mujer viva, una mujer feliz.







Que siente mariposas en el estómago. Y se permite un punto de locura.






(© Fotos Kenzo)

lunes, 8 de octubre de 2012

Abadía Retuerta. Correr entre viñedos



Un monasterio del siglo XII y un amanecer mágico.

Zapatillas bien atadas, comienza la carrera. Es tiempo de vendimia y la actividad en el campo se inició temprano. Junto al canal, las ardillas también corren.



El día comienza a desperezarse. 




Sí, es un lujo haber dormido en una de las habitaciones de Abadía Retuerta LeDomaine (www.abadia-retuerta.com). Un hotel cinco estrellas a tan sólo una hora en tren de Madrid.




Las puertas se abren con llave. Inusuales, pero llaves. No me gustan las tarjetas.

Una alfombra espectacular, de color yema de huevo, recibe en la entrada. Cada pisada sobre ella supone una traición.



Hay diccionarios, obras de arte y joyas escultóricas, pictóricas y bibliográficas en cualquier rincón. Una chimenea, un piano, y mantas de cashmere en color verde sobre los sillones.




Hay bañeras en las que sumergirse. Y que el mundo se detenga, claro.




Sí, también una sala de yoga con un buda original de hace muchos, muchísimos siglos.




Hay un espacio consagrado a la desconexión absoluta y a los tratamientos corporales y faciales.

Una iglesia, desnuda, sobrecogedora. 




Y un claustro en el que es un lujo tomar el sol y un vino de Abadía Retuerta en cualquier momento.




El vino procede de la finca con 700 hectáreas. Se cultivan Tempranillo, Petit Verdot, Tinta de Toro y otras uvas.

Hay otras mil razones para meter moneditas en una hucha e invertirlas en una escapada inolvidable.

Sí, otras como la gastronomía impecable y onírica de Andoni Luis Aduriz. No es Mugaritz, es otra propuesta tan espectacular como aquella.

El chef vasco asesora por vez primera una hotel y presta atención a la fruta de bienvenida de la habitación. Que sea bonita, sí, pero que sepa mejor.

El desayuno también lleva su sello. Hay quesos de la zona, fruta fresca, panes, huevos y embutidos. Hay un mimo absoluto por el producto más cercano.

Y la carta del almuerzo y de la cena, deja sin palabras. 



Estofado de cebolletas tiernas, tuétano cocido y hierbas frescas, perfumado con láminas de setas crudas.





Ventresca de atún con tallos de acelga y polvo de crisantemos.




Falda de cordero asada a la parrilla con las cenizas de rabanitos.





Es tiempo de higos. Como postre, a la brasa de sarmientos con quesada y tierras de almendras.

Aduriz vuelve a sus quehaceres, en Rentería, y en Abadía Retuerta LeDomaine permanece Pablo Montero, fiel a su filosofía. Sus creaciones se saborean en el antiguo refectorio.



Solemne. Abadía Retuerta LeDomaine conserva la pulcritud, silencio y espíritu de aquel monasterio otrora habitado por monjes.

Y yo, como Aduriz, tuve la suerte de 'respirarla'.


(© Fotos Abadía Retuerta LeDomaine)

Cuando crezcan las amapolas, en primavera, soñaré con regresar.