miércoles, 26 de diciembre de 2012

La Central toma Madrid




Llegada de Barcelona ha tomado un edificio en Callao. Un inmueble de cuya existencia nadie se había percatado. Ahora sí, ahora que está llenito de libros, todos volvemos la mirada a él. Tan solo el continente merece una visita. Ni qué decir el contenido...

La Central de Callao (www.lacentral.com) ocupa 1.200 metros cuadrados y alberga más de 70.000 referencias. Es fruto de la colaboración entre la librería y la editorial La Feltrinelli.




Tienen un lugar capital las humanidades. Volúmenes sobre filosofía, historia, ciencias sociales, artes escénicas, literatura, poesía y música. Y claro, libros infantiles, cómic... en nuestro idioma y en inglés, francés, italiano, alemán, portugués...



(© Fotos La Central de Callao)


Junto a los libros, un café con una gran barra y varias mesas en las que tomar y picar algo: El bistró. Su oferta es sana, fresca y de temporada. Lo dirigen Marc y Miquel Escursell, impulsores de Xocoa y Demasié. Los chocolates de dicha marca también están a la venta.

También hay una coctelería: El garito, situada en la cripta del edificio, que antaño sirvió de almacén de tabaco. 

Esta nueva librería parece un laberinto, llena de recovecos. Y si uno se pierde quizás llegue a un rincón gourmet, con cositas para comprar y si mira y curiosea bajo una escalera, hallará un futbolín y quien no se pierde una buena partida. 

La Central de Callao: un espacio enterito de páginas, tinta, cosas y buenos momentos. 

viernes, 21 de diciembre de 2012

El gel de mi abuelo

Mi abuelo creyó llamarse de una forma y descubrió que tenía otro nombre.

En la familia, cada uno le llamaba a su manera: Constancio o Dámaso.

Era alto. Y mi padre cada vez se parece más a él.

Recuerdo el parque y mientras corría, intentando olvidar las clases de la universidad a las que no quería ir, le buscaba entre los árboles.

Cuando le encontraba, gritaba: 'Abuelo'. Era sordo. Y le decía a sus amigos: 'Es mi nieta, la pequeña'.

Ahora regreso muy pocas veces a ese parque. Hace poco lo hice, con zapatillas. Y le busqué su gabardina. Ni tan siquiera encontré a alguno de sus amigos.

Desde hace tiempo, le recuerdo cada vez que noto el aroma de Moussel.



(© Foto Moussel)

Era el gel que usaba en esa bañera tan pequeña. Siempre, llamándose Dámaso o Constancio.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Correr no es de cobardes

Lo hago desde pequeña. Desde aquellas vacaciones de septiembre, cada año y en familia. Entonces, mi padre me 'obligaba' a correr en la playa. Cuando la mayoría de las personas se habían ido, yo recorría la playa de Riells, en L'Escala. De punta a punta. Nunca me gustó ni me gusta correr sobre la arena.

También tuvo la culpa el profesor de educación física del colegio. Y sigo haciéndolo tantos años después. Casi cada día.

Como el neceser o la libreta, viajo con las zapatillas. Son un gran regalo recibido este verano. Sí, tras una larga e incómoda fascitis plantal y un duro -e inesperado- mes de trabajo como hospitalera.



Tras ello, las merecí. (Gracias). Las anteriores, todas, las guardo. Ya no se mueven, pero no soy capaz de tirarlas. Ninguna.

Ellas son mis compañeras en el campo y en la ciudad.

Correr por los caminos, ríos, montes y paisajes de mi infancia no tiene precio.

Tampoco está mal sortear semáforos y peatones, cruzar por aquí y por allá, llegar al Retiro y contemplar su belleza con el paso de las estaciones. Tampoco está mal correr, sin más, por el barrio. Por esta calle y por la otra. Llegar hasta allí y regresar.

No, no practico running ni soy runner -ahora que está tan de moda-. No me gustan esas dos palabras. Pero correr es parte de mi vida, como lo es respirar, alimentarme o dormir. Y De qué hablo cuando hablo de correr, de Murakami, es una de mis lecturas de cabecera.

viernes, 14 de diciembre de 2012

Y 3

No me gusta ir de compras. No celebro la Navidad. Pero esta semana lo mío va de tiendas prenavideñas y parece que soy y me gusta lo contrario.

Cuando no se puede o no se quiere, también es un placer ir, ver, conocer y no gastar.

Y dedico la última entrega al pop up store que, posiblemente, inició la moda en nuestro país Nómada Market (www.nomadamarket.com) y que tuvo unas antiguas galerías de la calle Atocha como primer emplazamiento.



(© Foto Nómada Market)

Comienza hoy y estará hasta el domingo, de 12.00 a 21.00 horas en el ático de la estación de Chamartín. La entrada cuesta 1 €.

Reúne a más de 150 diseñadores independientes de ropa, complementos, ilustración y objetos.

De entre todos ellos, yo me quedo con un nombre y dos mujeres: Habemus Rioja (www.habemusrioja.com) y sus creadoras, Alicia y Eva.

Desde Logroño llegan cargaditas con sus vinos, sus galletitas, sales y otras delicias, que mostrarán con el cariño que les caracteriza. Y es que su fuerte es crear alimentos, sí, con bonito packaging, también, y guiar, además, a quien siente interés a través de divertidas catas.

Cosas ricas y bonitas. Cosas tan necesarias en estos tiempos.

PD. Las bicicletas fueron retiradas de las ventanas de The Apartment. Ya no son la pista, pero sí el ir y venir de gente hacia este primer piso.


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Pop up stores, segunda parte

Más compras interesantes. Si no se cuenta con demasiado (o con ningún) presupuesto, siempre se puede mirar y admirar. Y así nuestros sentidos se acostumbran a la belleza. Porque en estos pop up stores hay y mucha. 


Femisa (Corredera Baja de San Pablo, 8) se transforma en otra tienda que será provisional: 'El patio de vecinas'. Toman el espacio, en el mejor sentido de la palabra, diseñadores y creadores madrileños.



(© Foto Femisa)

Como Paula Siracusa (www.jabonessiracusa.com) y sus aromáticas pastillas de jabón. Bonito packaging y contenido lleno de propiedades. Todas buenas. 



(© Fotos Jabones Siracusa)


 Chichinabo Inc (www.chichinaboinc.com) y sus vajillas.



(© Foto Chichinabo Inc)

Ellos y también Abe The Ape, Carlos Díez, Oliver & Co, Hortelano Pi y el universo vintage de Corachán y Delgado. 

The Apartment (www.theapt.es) es, sencillamente, imprescindible. 



(© Fotos The Apartment) 

Ahora ya está lleno de muebles, ropa, juguetes, caprichos gourmet, accesorios, etc. Hasta el 6 de enero, de 11 a 21 horas, ocupa los 200 metros cuadrados de un piso de la céntrica Plaza de Alonso Martínez. 

Es el primero. Las bicicletas colgadas de las ventanas, son la pista de que ahí sucede algo.

Objetos y regalos de reconocidos diseñadores de aquí y de allá, de artesanos locales y de tiendas on line. Entre otros, Andrés Gallardo, Marlota, Teixidors, The Workshop o Real Fábrica Española, esa genial tienda de la nostalgia creada por Ro Muñoz. 



(© Fotos Real Fábrica Española) 

Hasta el 31 de diciembre, Do Design acoge Madrid in Love (www.madridinlove.com). En un garaje abandonado caben Almudena Gil y las joyas que crea bajo el nombre de Circo.



(© Foto Circo)

La cocina de Gourmetillo  y otras cositas interesantes que apetece contemplar, comprar y degustar.  


Tras pasar por Turín, Roma o Munich, Ron Zacapa Room (Ortega y Gasset, 5) se estrena en la Milla de Oro. Hasta el 5 de enero, este espacio efímero se convierte en punto de encuentro de quienes adoran el ron. 


(© Foto Ron Zacapa Room)

Decorado por Ignacio García de Vinuesa, cuenta con degustaciones, venta de referencias especiales y catas guiadas.

Y una última pista en Barcelona, del 22 de diciembre y hasta la Noche de Reyes, la Fábrica de cervezas Moritz, edificio emblemático rehabilitado por Jean Nouvel, tomará nuevas formas. Los responsables de tamaña mutación son el magazine on line Diario Design (www.diariodesign.com) y la asociación de diseñadores industriales Adi-Fad. 

Nueva forma y también contenido, ya que albergará infinidad de piezas, divertidos gadgets, artesanía y objetos icónicos.

¿Quién se viene de compras? No hay mucho tiempo. 


lunes, 10 de diciembre de 2012

Pop up stores, primera parte

Cambiaron de nombre. O sencillamente decidimos denominarlos en inglés. El concepto es el mismo.

Los pop up stores son tiendas efímeras. Son mercadillos, pero con mucho estilo. No son gangas. Nada de eso.

Son oportunidades para comprar artículos atractivos tan sólo durante unos días. Tienen un principio y tienen un final. 

Los hay que son puro lujo. Los hay más al alcance de la mayoría. Divertidos, con oferta múltiple, son los nuevos lugares en los que ver y ser visto. Esos en los que deberías haber estado para poder contarlo.

Son la última moda. Y este año, más que nunca, las citas se multiplican.

En Barcelona, ese lugar maravilloso llamado Santa Eulalia (www.santaeulalia.com) recibe con los brazos abiertos y, digamos, de forma excepcional, las propuestas de tres grandes nombres. 




(© Fotos Santa Eulalia)

Como las de Maison Takuya (www.maisontakuya.com). Hasta el 29 de enero, la casa tailandesa presenta por primera vez en España su colección de complementos para hombre y para mujer.




(© Fotos Maison Takuya)


Hasta el 7 de enero, se pueden contemplar y elegir como gran regalo las piezas de Fornasetti (www.fornasetti.com)






(© Fotos Fornasetti)

Esta firma italiana presenta cerámica en forma de cajas de incienso, velas, esferas perfumadas...

También hasta el 7 de enero, se pueden adquirir los cascos Zik Parrot by Starck. 

Creados por la firma Parrot (www.parrot.com) en colaboración con Philippe Starck, incorporan tecnología Bluetooth.




Un simple toque sirve para activarlos, un sencillo gesto para aislarse del entorno y disfrutar de la música como si fuera en directo. 

Lo dicho, compra ahora, luego será tarde.