jueves, 20 de junio de 2013

Dos aceites

Son dos. Ambos huelen excepcionalmente y dejan la piel perfecta.

Mi lista de aceites favoritos crece. Pruebo diversos pero no todos se quedan para siempre en la mesita de noche. Sí, es justo antes de dormir cuando más me gusta aplicármelos. No manchan, se absorben bien e inducen a sueños aromáticos. 

Pero bien temprano, mi piel pide otros. Sucede tras la ducha matinal.


(© Foto Kama Ayurveda)



Bhairavi de Kama Ayurveda (www.kamaayurveda.eu) a base de jojoba, romero, naranja y bergamota. Su aroma es dulce y afrutado.




(© Foto Clarins)


Huile Tonic es el aceite corporal número 1 en ventas de Clarins (www.clarins.es). Lo cierto es que asocio esta marca con el optimismo. No sé por qué, pero lo hago. 

Contiene romero, geranio y menta. Reafirma, tonifica y devuelve la elasticidad a la piel. Gracias al aceite de avellana, además, aporta una suavidad aterciopelada. 

Ambos suponen un extra de energía, un impulso para tomar la lista de tareas y empezar por la primera y continuar por la segunda. Una a una, sin prisas. 

Me ponen de buen humor. Envuelta por la hidratación y esencias cítricas de ambos, el día tiene otro color. Estos dos aceites ya tienen su lugar capital en el mueble del baño. Y ningún otro se lo quita. 

lunes, 17 de junio de 2013

Hay un hostal



Frente al mar que baña los veranos de mi infacia. Y está en la Costa Brava.

A medio camino entre L'Escala y San Martín, ese pequeño pueblo en el que mi madre tantas veces soñó tener una casa. 

Se encuentra donde el mar, sinuoso, dibuja una curva. No es nuevo, ha pasado allí media vida. Es el Hostal Empúries (www.hostalempuries.com).

Nunca conseguí alojarme en él. Por más que le dijera a mi madre: ¿Y no te gusta aquel hostalcito con aire decadente? ¿El que está junto al paseo de madera?

En él paraba a tomar una coca-cola cuando regresaba corriendo de L'Escala, con el periódico. Soñando con desayunar algún día en su terraza.

Ya no tiene nada de otro tiempo. Es un hostal sostenible, amable con el medio ambiente y con mucho estilo. 






(© Fotos Hostal Empúries)

Pero yo sigo soñando con amanecer en su interior y, desde alguna de sus habitaciones o baño, asomarme al mar de los veranos de mi infancia. 


jueves, 13 de junio de 2013

Ser madre. Ser padre

Yo nunca pensé en ser madre. Ahora pienso en ello. Pensamos, porque en mi caso es un plan de dos.

Pienso, sobre todo, en lo complicado que debe ser. Mucho más en este mundo que ahora habitamos; ahora que vivimos una crisis económica, sí, pero sobre todo, de valores. 

Hoy he hablado de ello con Sonia. Ella, que es psicóloga, es la impulsora junto a Nerea de Psicólogas Logroño. Y participan en el Festival de la Maternidad, organizado por el Centro Raíz. Tendrá lugar este sábado, 15 de junio, de 10.30 hasta las 14.00 horas, en un lugar tan bonito como el Parque de La Grajera.



Y en julio, ellas impartirán los talleres Jueves de padres y el Taller de educación emocional para seguir profundizando en estas cuestiones.

Mi infancia transcurrió en un pueblo, muy pequeño. No pude asistir a clases de inglés ni de ballet. Mis padres no solían hacernos la merienda porque era la hora de hacer el pedido de los medicamentos. Pero mis hermanos y yo nos la preparábamos solos, veíamos Barrio Sésamo y hacíamos los deberes. Luego, todos a la calle, a disfrutar de la vida en el pueblo.

Me explica Sonia que los talleres de la jornada que tendrá lugar el próximo sábado, en La Grajera, pretenden, precisamente, trabajar para analizar y derribar, de algún modo, esas exigencias que la sociedad impone a los padres y que ellos asumen. Porque algunas no son realistas ni beneficiosas para los niños ni tampoco para ellos.

Y es que no hay que ser los papás más limpios ni los que mejor cocinan y más amorosos son con todo el mundo. Todo ello, además, cumpliendo con el trabajo y con ese largo etcétera de obligaciones que tantos sufren.

Sucede, dice Sonia, que ante esto, muchos padres se pierden y pierden el sentido común. No son pocos los que buscan manuales y los siguen al pie de la letra. Pero se debe educar en lo que cada uno cree. Y con dichos valores sentirse tranquilo y así, en calma, transmitirlos. 

Por ello, espero que nuestros hijos no celebren ni crean, por ejemplo, en los Reyes Magos (no entiendo por qué lo escribo con mayúsculas, pero lo hago) aunque sean los bichos raros del colegio. 

Y hablo en plural porque si algún día me convierto en madre, no lo haré sola. 


martes, 11 de junio de 2013

Jabón natural. Jabón bonito

Lo confieso: soy 'jabonadicta'.

Me encantan las pastillas por su envoltorio y el aroma que desprenden. Y me cuesta mucho probarlas, desnudarlas del bello papel que las viste y dejar que corra el agua del grifo. Me digo: 'Todavía no, espera un poquito'.

A una de mis marcas fetiche, Jabones Siracusa (www.jabonessiracusa.es)





(© Fotos Leo Cobo)


Se suma ahora Acqua di Parma y su nueva colección Le Nobili. Absolutamente elegantes, como cualquier creación que lleva el sello de esta preciada firma. El cajón donde lo guardo tiene otro aroma.


(© Foto Acqua di Parma)

Y sé que en el próximo regalo que encargue en esa genial tienda llamada Laconicum (www.laconicum.es), no faltará alguna que otra pastilla:



(© Fotos Laconicum)


Y algún día, realizaré mi propio pedido solo para cumplir mis deseos de 'jabonadicta'.

Lo haré. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Yo, que me siento privilegiada

Pronto hará un año que di un giro inesperado a mi vida. Fue el 13 de julio. Viernes 13. Dejé mi trabajo, o mejor dicho, el lugar en el que lo desempeñaba. 

Me desbloqueé a base de limpiar baños y gestionar un negocio que nunca imaginé: Check In Rioja (www.checkinrioja.com). Viajé en furgoneta apenas unos días y regresé a Madrid en septiembre. Sin nada y con todo por hacer.

Casi un año después, regreso de ese lugar que se está convirtiendo en mi segundo hogar, La Rioja. Agotada, pero feliz, vuelvo de una experiencia única. No he hecho nada extraordinario: comer helado, queso, chuletitas, espárragos y fósiles marinos. Casi nada. Y he compartido tiempo con personas que me han demostrado que no estaba equivocada cuando decidí que las cosas se pueden hacer de otra forma.

Yo, que siempre tengo hambre y que adoro el queso, he sentido un escalofrío por todo el cuerpo al escuchar a Rubén Valbuena, de Granja Cantagrullas (www.granjacantagrullas.com), decir: "Convicción y optimismo son la base de mi trabajo". 



(© Foto Justino Díez)

Sencillo y más viajado que infinidad de personas, ahora vive en un pueblo minúsculo junto a su mujer, Asela, y sus cuatro hijos. Y para su sueño recuperaron un sonido: el del viaje migratorio de las grullas sobre su cielo, el que está sobre la granja y hogar familiar que él, Rubén, construyó ladrillo a ladrillo. 

Grande... Rubén, que tiene una mirada huidiza que anuncia que su mente inquieta no deja de pensar en queso, queso, queso... Procura estar más en contacto que nunca con el medio y la naturaleza que le dan sustento. 

Yo, que siempre digo que el mejor pan es el de mi pueblo, me he tragado mis palabras. A ellas y a un buen puñado de panes: de cerveza, algas, 5 cereales, sésamo, vino... Los elaboran Xevi Ramón Marc Martí. Grandes... Ellos son los fundadores de Triticum (www.triticum.net). 

Me encanta que su primera tiendita y espacio de cultura del pan, se llame Juliette, como la hija de Xevi. Me emociona que sus panes tengan nombres de personas, como Pau, que se fue antes de tiempo.



(© Foto Triticum)

Yo, que no veo la televisión ni apenas voy al cine, no por ínfulas 'culturetas' sino fruto de una infancia metida en las acequias y subida a los árboles, he conocido a Juan Echanove (unblogparacomerselo.com). 

Grande... Cercano y un actor como la copa de un pino, capaz de presentar (siendo avisado un ratito antes) a cinco personas y, así, de manera improvisada, emocionarme a mí y a todos los que escuchaban. 

Yo, que adoro el papel y que en el pasado, cuando estudié Filología Hispánica, soñaba con ser librera,  he conocido a Javi Antoja y a Guillermina Bravo, impulsores de Montagud (www.montagud.com). Ella tanto como él, pero en un discreto segundo plano (por eso, no hay foto).


(© Foto Javi Antoja)


Y aunque digan que no hay que tomar decisiones con unas cervezas de más y algunos grados (también de más), la suya fue genial. Relanzar y colocar en el punto de mira de los amantes y profesionales de la gastronomía sus libros y revistas -Apicius y PastryRevolution-, es algo que nadie, a excepción de ellos dos, ha conseguido. Grandes...

Yo, que una noche de junio le escuché subirse a un escenario y cantar El último de la fila, he degustado el menú Recorriendo el valle, de Francis Paniego. Ha sido en su Portal de Echaurren (www.echaurren.com). Yo, que soy una llorona, he querido hacerlo ante la belleza y pulcritud de sabores de platos como El pez de río, Espárrago blanco, La lana... 



(© Foto Francis Paniego)


Y yo, que adoro el arroz con leche, he aplaudido que un desayuno que tan sólo cuesta 4 euros incluya este dulce. Pero no, no he podido probarlo. La gula... ese pecado por el que yo hace tiempo gané el infierno. Puede ser la excusa perfecta para regresar al hotel(AZO) de Francis, de su esposa, Luisa, y de su familia. 

Todo ha sido gracias a Fernando Saénz Duarte y a Angelines González, dueños de la Heladería dellaSera y del Obrador Grate (www.obradorgrate.es) e impulsores de Conversaciones heladas




El heladero y su compañera (que le calma, inspira y da alas) se han convertido en las últimas semanas en dos personas a las que admiro profundamente porque: hacen el mejor helado y yo, que podría alimentarme de helado y que en otro vida quiero ser heladera, no puedo nada más que rendirme ante su pequeño mostrador de Logroño. 

Y porque lo hacen a su ritmo, a su estilo y respetando la extrema calidad. Y eso me emociona, a mí que voy a mi ritmo, con mi estilo y que busco el lado bello (y rico) de la vida.



(© Fotos Fernando Sanz)

Todos ellos son grandes. Y yo una privilegiada por hacer lo que quiero... ser feliz.