viernes, 27 de septiembre de 2013

Más de un uso


Mis primas mellizas, Cristina y Sara, son dos años mayores que yo. Cuando éramos niñas, y estábamos en edad de crecer, de cuando en cuando, había visita al armario de ellas y yo, suertuda, volvía a casa con ropa y zapatos nuevos.

No me importaba nada llevar su ropa. Es más, me encantaba que ellas se estiraran y se les quedaran pequeños esos vestidos, chaquetas y zapatos que a mí tanto me gustaban. Tanto que comulgué con el vestido de Sara.

En los últimos tiempos, heredar ropa dejó de tener un punto mágico; hemos querido cada cosa nueva, solo para nosotros. Hasta que se puso de moda lo vintage y, sobre todo, llegó la crisis que de la necesidad hizo virtud.

En esta línea, hoy por hoy, tener un bebé no significa un despilfarro absoluto. Se puede pedir a los hermanos y amigos, se puede dar un nuevo uso a objetos que tienen un sin fin de posibilidades. Artículos que no están tan viejitos... 

Así, mi amiga de tantas clases de lengua y literatura, de interminables horas en la biblioteca e infinitas risas, Elena, acaba de lanzarse y abrir, en Barcelona, una sucursal de la tienda de segunda mano De manita a manita (www.demanitaamanita.com/barcelona.html). 



(© Foto Cyc)

Te desprendes de los artículos que ya no necesitas y que ocupan espacio, obtienes un dinero y otras personas invierten menos en algo que precisan sí o sí.

En Logroño, otros dos amigos, Fran y Sonia, padres de dos pequeños, han inaugurado una propuesta similar. La suya se conoce como EntreNidos (www.entrenidos.com) y la respuesta de la clientela les está dando la razón.

Que los objetos tengan más de un uso es la opción más inteligente de todas. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Quiero vivir en Mahón

Viví en Zaragoza. En Madrid, Logroño y ahora en Pamplona. Pero hay un lugar en el que no me importaría nada pasar una temporada. Corta o larga, pero una temporada.

Es Menorca. Concretamente, Mahón. Me gusta. Su ritmo, su puerto, sus callejuelas, sus comercios. He regresado, otro mes de septiembre, apenas unos días pero los suficientes para tener la certeza de que en ella podría habitar. Y ser feliz.

Me asomé a una venta y dentro descubrí a Blanca; luego llegó Sandra. Era Casa Albertí (www.casaalberti.com).  



No es un hotel. Es una casa en la que te sientes parte de la familia. Ellas, que dieron un giro inesperado a sus vidas, te invitan a ascender por la fabulosa escalera, descubrir las habitaciones y luego, te entregan las llaves y te dicen: 'Disfruta'.

El desayuno perdura en la memoria, por mucho tiempo. Queso, tomate, frutos secos, mermeladas y esas galletas típicas de la isla com confitura de higo tras el agujerito...





Volví a Ses Forquilles (www.sesforquilles.com) y Raquel, con la misma simpatía que hace 365 días, exclamó: 'Ey, chicos, bienvenidos. Habéis vuelto'. A partir de ahí, comer, comer y seguir comiendo todas las cosas ricas de este genial restaurantito.

Continuar comiendo en el Mercado de Pescados en el que perduran algunos puestos y conviven con nuevas propuestas de tapeo. Si media España tiene mercados gourmet, Menorca no iba a ser menos.





Nos despedimos de la isla con un almuerzo relajado en la terraza de Binifadet (www.binifadet.com). Una bodega con buenos vinos, deliciosas mermeladas, un estupendo queso al vino y una carta de comida fácil, apetecible, irresistible. 




Esta vez, el azar también me guió hasta tiendas que llevan largo tiempo en la isla pero que para mí han supuesto la primera vez.

La Trastienda (www.latrastiendashop.com): con muebles, objetos y cosas bonitas. 




La Cerería (www.lacereriamenorca.com) o lo que es lo mismo: LA TIENDA. En mayúsculas.

Es un espacio blanco que inspira calma y que guarda moda, complementos y, por supuesto, velas. Es ese tipo de tienda de la que yo quiero todo. TODO. También unos calcetines calentitos en color amarillo.






(© Foto Cyc)

En el Mercado del Claustro del Carmen, pasé un ratito en Ca n'Aurèlia, esa charcutería delicada en la que comprar sobrasada y envidié a los clientes que pedían el bocadillo de media mañana: pan, aceite y fiambre. 

Y paré justo enfrente, en El Rincón del Picoteo, porque a él no le gustan las alcaparras pero yo no me puedo resistir. Aunque la maleta llegue oliendo a vinagre... 

jueves, 19 de septiembre de 2013

No es un héroe

Hacer el Camino de Santiago no es una heroicidad. 

Lo es morir y dejar un recuerdo hondo y especial en las personas. Parece una obviedad, que siempre sucede así. Pero no creo que lo consiga todo el mundo.

Morir y que te piensen, te recuerden y te añoren con cariño, con infinita pena, pero con una sonrisa medio dibujada. 

Antxon González Gabarain caminó en varias ocasiones. Y murió en septiembre de 2012. Demasiado joven a causa de una enfermedad que le robaba los minutos necesarios para terminar su libro.



(© Foto Cyc)


El gran caminante está editado por su familia y las ventas se destinan a esas dos niñas que quizá algún día caminen y recuerden que las flechas amarillas guiaron repetidamente a su padre. 

Cada vez que decidía dirigir sus pasos hacia Santiago de Compostela, partía de su casa, en Zumaia. Salía sigiloso para no despertar a las mujeres de su vida.

En una de esas ocasiones se cruzó con Manolo. Él llegó una tarde hasta Check In Rioja y nos habló de quién era 'El gran caminante'. Se emocionó, nos emocionó. 

Antxon no fue un héroe ni seguramente quiso serlo. Y con frecuencia pronunciaba una frase: 'Si llueve, llueve'.

Porque la vida continua. 

En Check In Rioja se encuentra su emocionante libro. 


lunes, 16 de septiembre de 2013

De México, puro placer

Punto MX (www.puntomx.es) de él ha hablado casi todo el mundo. Yo también lo he hecho, en otro lugar de la globosfera. Y lo cierto es que no puedo añadir demasiado porque lo bueno de los restaurantes tan buenos (y éste lo es) es tener la suerte de probar en primera persona.

Sí, sobre Punto MX también se ha dicho que conseguir un 'sitito' era tarea imposible. Intentarlo no cuesta tanto. Y dejarse guiar por la improvisación, a veces, es lo que mejor funciona.

Yo tuve la oportunidad de ocupar una mesa junto a Noelia. Conocerla a ella mejor y probar este fantástico restaurante en el que la comida mexicana es auténtica, rompe estereotipos y alcanza la categoría que merece: la de excepcional. 

Visitarlo no precisa de excusas pero ahora existe una, por si alguien la necesita. Hasta el 28 de septiembre, el chef del restaurante, Roberto Ruiz, ha invitado a su compatriota, Diego Becerra, para sorprender y deleitar al respetable con recetas tradicionales del norte de México. Eso sí, revisadas bajo su particular óptica. 



Son platos propios de la región de Sinaloa. Como el Aguachile de langostinos, que se presenta al estilo Caimanero, esto es, como se consume en la playa de idéntico nombre. 



(© Fotos Punto MX)

Los Callos de lubina con salsa de chile de árbol es otra propuesta que en estos días se puede degustar. 

Y yo, claro, 'deseandito' regresar. 

lunes, 9 de septiembre de 2013

Julieta

He nacido en una familia sin artistas. Así que difícilmente podré llegar a serlo. Mucho más a estas alturas...

Es evidente que nacer rodeado de unas personas o de otras, te marca. Mi madre adora la botánica, quizá por eso, yo conozco el nombre de muchas plantas. Mi padre siempre necesita hacer esquemas y dibujos de lo que explica. Así queda más claro. Cuando éramos niños, cerca de la mesa del comedor había una libreta que él cogía siempre que tenía que contarnos, mediante un dibujo, algo interesante. Yo no sé hacer dibujos pero hago muchas listas y esquemitas. 

Julieta y Rocío nacieron en una familia de artistas. Y ellas, de forma natural, lo son. 

Rocío escribe. Ella es la autora de esa joyita llamada Pájaro Diamante, que siempre descansa en mi mesilla de noche, y del novísimo Ceremonia Animal

Julieta se ocupó del diseño de arte de ese primer libro. 


Dibuja, diseña sobre textil, cerámica y también realiza unas pequeñas joyas realmente bonitas. Y únicas. Es una colección basada en 8 collares y llamada Cosmic Love.






Porque el amor es esa fuerza que mueve el universo.









Se encuentran en una tienda que adoro: Gük (www.gukshop.es). Porque visitarla supone una conversación siempre enriquecedora con Ángel. 









Hasta el 15 de septiembre, Julieta expone parte de su trabajo en Dimad, Central del diseño (Matadero Madrid). 



lunes, 2 de septiembre de 2013

Casa Goyo

Siempre había visto el cartel en la carretera. En la A-2, Saúca. Nunca pensé en entrar, pero resulta que un día te ves montada en una furgoneta, con tu vida de los últimos 13 años metida en ella, y tienes claro que parar y comerte un par de huevos fritos es indispensable.




En este municipio de Guadalajara está Casa Goyo. Porque hubo un tiempo en el que en este país los restaurantes y bares no se llamaban lounge ni chill out. Respondían a Casa, tenían manteles de papel y vendían cintas de música. Qué bueno que todavía perdure alguno de ellos. 

Goyo fue el dueño y el que alimentó -y nunca mejor dicho- la buena fama de los huevos y las patatas fritas así como otras delicias de olla (chorizo, costillas, lomo...). 







Sí, esos manjares de la matanza que aguardan metiditos en aceite a que el buen apetito los haga desaparecer. 

En su pequeña terraza, bajo un árbol llamado del paraíso, con un gato que ronroneaba bajo los pies, y junto a veraneantes y otros habitantes, tomamos su contundente especialidad.

Pero en Saúca también se para porque la iglesia es única. Románica, pequeñita y especial. 


(© Fotos Cyc)

Y así abandonar Madrid rumbo a una ciudad del norte... sienta y sabe mejor.