miércoles, 30 de mayo de 2012

Madrid camaleónica

Por más que paseo con calma o corro con energía, esta ciudad no termina. Por donde anduve hay algo que no reconozco, seguro. Madrid se transforma y presume de novedades.

Donde antes hubo unos bares, tiendas o restaurantes ahora quizá haya otras historias. El esqueleto no cambia, pero la ciudad resulta más camaleónica que nunca.

No hay que ir lejos; basta con elegir apenas unas calles y detenerse a observar, escuchar, oler...

La Fábrica (www.lafabricaeditorial.com) estrenó ubicación y yo la revisité, ahora, en la calle Verónica, 13. Siempre me han gustado los libros de fotografía, revistas prohibitivas y tan exquisitas como Matador y las guías de viajes de Wallpaper*, que me invitan a fantasear con regresar a Lisboa, Ámsterdam... Ya mismo. Sin esperar.


(© Foto Phaidon)

Justo al lado, un genial hallazgo: Dale Pedales (www.dalepedales.com) porque ir en bici nunca tuvo más rollo. Ah, y venden otras cositas de piel, corbatas, etc.


(© Foto Dale Pedales)

CaixaForum Madrid (Pº del Prado, 36), claro está, también se renueva periódicamente. Ahora, es posible quedarse extasiado con la muestra Los Ballets Rusos. Carteles, programas, diseños de escenarios y vestuario de ensueño vertebran esta exposición sobre la compañía que, desde 1909 y hasta 1929, dirigió Diághilev.

De aquí a calles como la de San Pedro y tiendas como The 2ND Downtown (San Pedro, 18), que integra la nómina de comerciantes que han puesto en marcha El Mercado de las Ranas.




El primer sábado de mes, de 11.00 a 21.00 horas, esta zona resulta más hiperactiva e interesante, si cabe. Un buen plan para echarse a la calle, adquirir cositas bellas, tomar un té o picar algo y, sobre todo, observar la vida pasar.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Flores, no solo en primavera

En mi barrio no crecen flores, pero las hay por doquier. Chamberí está salpicado de floristerías tradicionales. Frente a mi portal, un poquito más adelante y también en las calles aledañas.

Mi florista favorito, Javier, en Alonso Cano, 65, me dice que ya no es lo que era, pero que sigue habiendo vecinos que se alegran el día con un ramito o una planta natural. Yo también lo hago. Mucho más cuando él o su mujer me regalan esas flores tan abiertas que ya nadie compra. 

Y como me alegra saber que Isabel Marías, que cerró su coqueto rincón de Conde Duque, continúa creando auténticas obras de arte en un taller en la calle Arroyo Opañel, 9. Es preciso pedir cita. Su alter ego y particular universo mágico se llaman Elisabeth Blumen (www.elisabethblumen.com).




Ni flores habituales ni tampoco celofán o formas rígidas. Ella derriba estereotipos, entre otros, que son bellas sólo en primavera.



Y es que el otoño y el invierno, cada uno con sus colores, hojas, frutos, bayas y arbustos brinda infinidad de posibilidades. 




Incluso las secas, que ella combina con objetos antiguos, es decir, latas y jarrones que encuentra en mercadillos de medio mundo. 



Hace algún cumpleaños, María, que entonces era la vecina de arriba de Isabel, bajó y le pidió un adornito para mi cuento. Todavía lo guardo. Me gustan las flores secas. 




(© Fotos Elisabeth Blumen)

Dueña de una exquisita elegancia, sus obras destilan clasicismo y notable romanticismo. Sin duda, es una cuestión innata pero cada vez más floristas imparten cursos y, quizá, poniendo suma atención, algo puede contagiarse. 

Por ejemplo, Donna Stain, conocida por su libro Diseño floral, y autora de los arreglos que ensalzan el carácter sofisticado del Hotel Arts de Barcelona (www.hotelartsbarcelona.com).


El 9 de junio, dirige un taller inspirado en el Mediterráneo y la llegada del verano. Impartido en inglés y castellano, es una grata oportunidad para profundizar en este arte efímero.


(© Fotos Hotel Arts Barcelona)

Precisamente, espero que en los meses estivales Sally Lerma Hambleton, responsable de The Workshop Flores (Gabriel Lobo, 10. www.theworkshopflores.com), y sus talleres regresen al patio del Museo de Sorolla, donde el año pasado, fue un gran éxito.

No faltaré a la cita... deseando contagiarme de su impronta chic y vintage.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Slow

Si camináramos lentamente, llegaríamos más lejos.

Si charláramos, paladeáramos la comida y cada momento, también lentamente, todo sería mejor.

Pero resulta difícil, mucho más en un lugar como Madrid. Cuando llegué, no recuerdo quién, pero alguien me dijo: 'Te sorprenderá que la gente corra por el Metro. Sí, pero en dos días tú serás uno de ellos'. Cierto, poco después, perdí una sandalia en la escalera automática. La culpa fue mi velocidad.

Pese a que la vida, el entorno o el trabajo nos impongan un ritmo tan acelerado, es preciso detenerse, buscar silencio. Hacerlo es una cura y la recarga para seguir corriendo otra temporada más. Quizá sí, quizá no.

Slow Life House (Salustiano Olozaga, 11. www.slowlifehouse.com) invita a hacerlo con experiencias tan agradables como los tratamientos ayurveda de Sundari.

(© Foto Slow Life House)


El masaje Abhyanga, con aceite, rítmico y profundo, limpia la energía estancada y restaura el flujo. Cuerpo y alma se serenan. 

A continuación, el masaje sacrocraneal estabiliza el sistema nervioso, la mente y las emociones. Son ligeros toques, presiones y fricciones del cuero cabelludo. 

Por último, se estimulan los puntos Marma, en brazos y piernas, espalda, torso, abdomen, cuello, cabeza y rostro. Siete puntos que, según esta medicina milenaria, son la clave para sentir que todo, de nuevo, fluye en orden.

Pura armonía. 

miércoles, 9 de mayo de 2012

Una vez

Todo sucede tan solo una vez. Podrás repetir esa visita al museo que tanto te emociona, leer aquel libro que te conmovió o reservar mesa en ese restaurante y en ningún otro... Podrás, pero ya no será lo mismo.

Hay ocasiones, algunas, en las que se tiene la conciencia absoluta de que eso no volverá a pasar. Debería ser así siempre... quedarse con precisos momentos.

Sucedió al cenar una noche de octubre en elBulli y almorzar, hace apenas dos domingos, en Mugaritz (www.mugaritz.com).

(© Foto Mugaritz)

Mientras su chef, Andoni Aduriz, era -justamente- premiado y ovacionado en Londres, yo me quedaba sin palabras disfrutando de una experiencia sensorial mágica. Fuera llovía y el encanto se multiplicó más si cabe...


(© Foto Cardamomo y clavo)

Fue la mezcla perfecta de sabores, aromas y texturas. De atrevimiento y anarquía. De placer, sorpresa y novedad.

Un servicio natural, sin fórmulas severas, y una compañía única... hicieron el resto.

En Mugaritz late la calma. Elegante y sobrio, apenas se escucha el murmullo de las mesas cercanas. Será porque tener en la boca esos manjares anula el sentido del oído y potencia al máximo el del gusto, olfato, tacto.

Es arte efímero y tan delicado como:

 Bromas y aceitunas, pocas o ningunas.





Fideos de leche apenas embebidos. 
Lámina de tocino, jugo meloso de tomate y calabaza.




 Terrina tostada de rabitos de cerdo ibérico. 
Manojo de hierbas y lías de vino tinto.



(© Fotos Mugaritz)


Efectivamente, sucedió y no volverá a ser. Mejor, queda en el recuerdo...

viernes, 4 de mayo de 2012

Música del alma

Pone las pilas o calma. Sube al ánimo o supone un pasaje hasta las profundidades más absolutas. Porque, sobre todo, está vinculada a momentos vividos, a personas y lugares que ya no volverán.

Sin música la vida sería otra. 

Me gusta que me regalen canciones y descubrir listas de ellas. Como las que Teresa Compairé reúne en un blog tan exquisito como El Hedonista (www.elhedonista.es).

De amor, de esas que dejan huella, de las que cierran las heridas o imprescindibles las 24 horas del día...

Me gusta su particular selección que me ha llevado a volver, una vez más, a la poesía sonora de alguien tan necesario como él, como Pablo Guerrero.

Es autor de letras delicadas, precisas.

Tu voz en los espejos
donde veía la noche.
Un pájaro y su vuelo 
señalan la salida.

Tu voz que trae reflejos
de silencios oscuros.
Siete gotas de sangre
de amapola en la nieve.

Tu voz, tu sentimiento.

Tu voz viene de vuelta
de las islas sin nadie.
Como lluvia resbala
tu voz sobre mi espalda.

Tu voz llena de azules
mis ojos cerrados.
Se desgarran las nueves
para llorar contigo.

Tu voz, tu sentimiento.

En su disco, Plata, gracias al que yo conversé con él, esta canción suena junto a Luz Casal.

Canciones que dejan sin palabras... Absoluta poesía. 

Por fin encontré uno de sus poemarios, sucedió en Arrebato (Palma, 21. www.arrebatolibros.com) refugio de letras independientes.