jueves, 28 de febrero de 2013

I love Ayurveda

Nunca mi piel se ha sentido así. Tersa. Saludable. Luminosa.

La respuesta es Kama Ayurveda (www.kamaayurveda.eu). Conocí esta línea en el spa del Sport Hotel Hermitage (www.hotelhermitage.sporthotels.ad) y supe que encajaba con mis necesidades.



Pronto tendrá mayor presencia en España, de momento, se puede adquirir a través de la tienda on line.

Si en la mesilla de noche está el volumen Ayurveda. Las mejores técnicas para conseguir una belleza verdadera, de Pratima Raichur, en el mueble del baño, se encuentra la línea completa para personas en las que predomina la dosha Pitta y que, por tanto, tenemos la piel sensible. Muy sensible. 

El ritual no es sencillo, requiere unos minutos. Pero merece la pena. Para dejar el rostro libre de impurezas y liso, cada mañana y cada noche, es preciso hacer una pasta con el limpiador libre de jabón Mridul

Gracias a la mezcla de hierbas, cereales y frutos secos, limpia, exfolia suavemente y no reseca.

Han sido multitud de cremas las que he probado; ninguna como Jwalini equilibró mi piel. Hidrata en profundidad y ayuda a eliminar la irritación. Tan habitual en mí. 




A multitud de ingredientes naturales, entre otros cardamomo, suma las propiedades de la leche pura de coco y del aceite de sésamo. 



(© Fotos Kama Ayurveda)

Y sí el aroma de productos como Kumkumadi a él no le gusta. Pero este fluido llamado 'milagroso' verdaderamente lo es. El secreto reside en el aceite de sésamo y azafrán que combaten el envejecimiento.

No debe faltar un básico como el agua pura de rosas de Kannauj, una región del norte de la India rica en suelos de arcilla blanca. Refrescante y muy tonificante, es un astringente natural que restaura el pH. Tras ella, la piel está lista para recibir los beneficios del tratamiento posterior.

I love Ayurveda. Es equilibro. Es salud.

lunes, 25 de febrero de 2013

Tres caprichos

Tres. Diré tan solo tres.

Son muchos más, pero me quedo con estos tres.

Yogures El Pastoret de Segarra (www.elpastoret.com), que pertenecen a ese sello de calidad llamado Elite Gourmet y que reúne todo lo que a mí más me gusta.

El verano pasado, tras muchos kilómetros y recién llegados de El Alentejo, terminamos en Alcuneza. Y en el restaurante La Granja (www.lagranjadealcuneza.es) tomamos migas, conejo y, de postre, mi primer yogur de El Pastoret, de pera y canela. 


Pensé que un yogur no podía ser más bueno. Hasta que probé los demás sabores de esta marca.

Delirio absoluto. Yo, que nunca he comido yogures, los quiero todos.

De pistacho y crema de chocolate blanco.



De manzana asada. Casi tan rico como la tarta de mi madre. La que hace en el microondas y de la que todo el mundo quiere la receta.



De estos y otros sabores. Mezclas originales, cremosidad y el punto justo de acidez y dulzura.

 (© Fotos El Pastoret)


De Isolée (www.isolee.es) me gusta casi todo, pero especialmente uno de los chocolates de su sección gourmet.

(© Fotos El Barco Delice)


Puro o con leche, incluso blanco.

No importa, pero solo de El Barco Delice (www.gredosalimentaria.es). Se elaboran en el municipio de El Barco de Ávila desde 1905. La tableta comienza y termina al mismo tiempo.

Helados Petra Mora (www.petramora.es).



(© Foto Petra Mora)

La culpa es de Pedro, él me mostró el camino directo a la gula. Fue en Logroño, donde Fernando y Angelines elaboran unas especialidades heladas que son pura artesanía. Y originalidad.

En la capital riojana, cuando llega el calor, se inaugura la temporada de su heladería: Della Sera. A ella volveré este año peregrino, una y otra vez.

Y en Madrid, etiquetan su calidad para esa marca que ha roto moldes y que es Petra Mora.

Si el verano pasado fue el sabor de galletas de María mi favorito, ahora la giunduia me ha hecho creer que solo quiero alimentarme de esa mezcla helada de chocolate y avellanas.

Tres, sólo tres.

viernes, 22 de febrero de 2013

No es un cupcake

Siempre creí que no me gustarían los cupcakes. Hasta ese cumpleaños en el que María llamó a mi puerta con un cuento, precioso, y uno de estos pastelitos. Era de color violeta, mi favorito.

Lo dejé un día y medio en la mesa. Lo miraba y me preguntaba si estaría rico. Cuando lo probé, no dejé ni una miga, ni una pizquita de azúcar.

(© Foto Alice&Peter)


Estos también parecen deliciosos, pero huelen incluso mejor. Se trata de los perfumes de Alice&Peter (www.alicepeter.com), a la venta, en exclusiva, en BoMonde (www.bomonde.es). De hecho, se presentan bajo el lema: 'Don't eat, spray it'.

A la vista salta que son diseños caprichosos, de colores brillantes y que evocan un tiempo inocente. Quizá el de la infancia, quizá el de los juegos... Apetece tomar uno y saborear, pero no... son una delicia olfativa. Ni más ni menos.

Como Bloody Orange, con cítricos tan refrescantes como la naranja, el limón, el pomelo y la bergamota.

Con corazón de zanahoria, ciclamen, loto, jazmín, comino, azafrán y canela.

Y una base de ámbar, cedro, pachuli, cuero, vainilla, caramelo y almizcle blanco.

Alice&Peter, lo último de BoMonde.

lunes, 18 de febrero de 2013

Alquián, esos objetos

Son viejos. Tienen alma.

Juan y David han creado Alquián (www.alquian.com). Es una tienda online, podría ser otra más, pero no se parece a ninguna.

Para empezar, los gastos de envío son gratis. Algo como el wifi en los hoteles, que debería venir de serie. 

En esta suerte de bazar, hay de todo.

Mariposas. Reunidas, que ya no vuelan.




Erizos de mar.




Jarrones alemanes. De colores brillantes.




Globos terráqueos, que se iluminan e invitan a soñar.



(© Fotos Alquián)

Y otros muchos objetos que a veces no sirven para mucho pero que embellecen la existencia. 

Porque traen recuerdos.

Emocionan. 

Objetos que no tienen nombre ni firma, pero cuentan su propia historia. 

jueves, 14 de febrero de 2013

Dile que le quieres


Dile que le quieres. Porque lo sientes, le necesitas y tu vida sin él, sería otra.


(www.mrwonderfulshop.bigcartel.com)

Díselo porque hoy es San Valentín. Díselo mañana porque no lo será, pero díselo.

Díselo con tu voz, díselo con tus palabras. En un post-it o en una carta con tinta. Dos o mil palabras. Pero díselo.



 Dile que cuando él está lejos, el olor de su piel te acompaña.



Dile que a su lado, la vida tiene, efectivamente, otro color y otro sabor. Que junto a él es cuando realmente sabe dulce.

Dile que te gustan los corazones con frambuesas y azúcar.



(www.mamaframboise.com)

Las fresas con chocolate. Que te gusta todo, pero que él es el verdadero bombón.


(www.delishop.es)


Que te encanta besarle ahora y luego también. Acariciar su piel suave.



(www.laconicum.com)

Dile que despertar a su lado es un regalo. En el mejor hotel o en la furgoneta, junto al mar.



(www.derbyhotels.com)

Dile que nunca haga las maletas si no es para recorrer el mundo juntos.



(www.samsonite.es)

Dile que a su lado las amarguras no son amargas, aunque ya no las cante Chavela Vargas.

Díselo porque hoy es San Valentín. Díselo mañana porque no lo será, pero díselo.

lunes, 11 de febrero de 2013

mmm_UJER orquesta




A Elena le gustan las cosas bonitas. Y las ricas.

Le gusta el diseño, la moda y el interiorismo. También la cocina de calidad, los alimentos básicos cargados de propiedades y con muchas vitaminas. Le gusta todo esto y lo ha convertido en su vida.

Ella es la impulsora de mmm_US (Duque de Rivas, 5), situado en ese otro espacio lleno de energía llamado Utopic_US y en el que se trabaja, comparte y aprende.

Ella comenzó visitándolo como coworker y terminó creando su 'cafetería'.

En mmm_US se desayuna, come en cualquier momento y casi siempre se carga la pila de creatividad.



(© Fotos mmm_US)

Cualquier día se puede tomar un brunch. Cuando menos lo imaginas, si te acercas con tu taza y la donas, te la llenan de café. El cruasán relleno de chocolate es un delirio. Y la tarta de zanahoria, una perdición.

El segundo sábado de cada mes, tiene lugar un mercadillo de segunda mano de vajillas, manteles y cuberterías. Se vende pero también se recupera el trueque. Ah, y hay cursos de cocina.

Pero esta mmm_UJER orquesta llamada Elena también tiene ideas (y muy buenas) para su catering:  mmmfood. Ahí es nada.

miércoles, 6 de febrero de 2013

El destino es el hotel. Dos


Hotel Clarís (www.derbyhotels.com/Claris). Porque está en Barcelona y siempre hay que viajar a dicha ciudad aunque el objetivo sea no salir del hotel. Algo quedará del aire, de la luz.

Porque pronto llegará el calor y querré sumergirme en la piscina de su azotea. Desde ella, observaré qué sucede abajo y decidiré que en otra ocasión puedo perderme por las calles.



(© Foto Cyc)

Porque su desayuno también 'obliga' a cumplir el precepto tan traído y llevado desde la infancia: es la primera y más importante comida del día. Si es en el Clarís, a ella me entrego con calma.

El Hotelito (www.el-hotelito.es). Porque junto a la chimenea, se puede charlar con Cándido y Christina, los propietarios, sobre esos momentos en los que decides ser dueño del destino y cambias el rumbo de tu vida.

Porque tan sólo son 12 habitaciones. Y todos podemos acceder a ellas, también quienes cuentan con movilidad reducida. También las mascotas.

Porque la cama es muy alta y confortable. Ella te abraza. Él también.




Porque las toallas secan de veras. Y son de algodón ecológico.

Porque se puede desayunar hasta las 12.00 horas bocados tan ricos como el bollo de plátano e higos. Lo elabora ella según la tradición de su país, Dinamarca.

Y porque en cualquier momento, en esa media tarde en la que se antoja algo dulce, la tarta de manzana -como la hacía su abuela- es irresistible.




Porque organizan multitud de actividades para descubrir el entorno de Navaluenga y las estribaciones de la Sierra de Gredos: montar a caballo, salidas para observar la flora y la fauna, contemplar las estrellas...



(© Fotos El Hotelito)

Pero yo decido quedarme en El Hotelito sin hacer nada.

Valdepalacios (www.valdepalacios.es). Porque en cada estancia común, hay una chimenea (o dos). Y sentir, de cuando en cuando, el aroma a leña reconforta.



(© Foto Valdepalacios)

Porque, junto a la piscina exterior, el sol de invierno calienta y es una delicia.




Porque en el restaurante Tierra hay candelabros de plata con velas encendidas. Apenas se encuentran ya candelabros. Y su carrito de 'petits fours' no es como el del Bulli, pero no está nada mal. 

Por la bañera de la habitación 43. Por la firma londinense Molton Brown, una de mis favoritas. 




Por amanecer con el sonido de los pájaros y, con tan solo con incorporarse en la cama, ver el campo.

(© Fotos Cyc)


Porque se puede abandonar el hotel tarde y no justo a las 12.00 horas.

Me quedo con los pequeños detalles. Son los que importan.

viernes, 1 de febrero de 2013

El destino es el hotel. Uno

Hay hoteles-destino. Llegar y quedarse en ellos. No se precisa nada más.

Casi ni salir a la puerta. Y es que en su interior existe todo aquello que pueda apetecer. Sí, más allá de las necesidades, todo aquello que apetece.

Me quedo con esos pequeños (y grandes) detalles.

Le Domaine Abadía Retuerta (www.abadia-retuerta.com/ledomaine/).

Porque desayunas, comes y cenas a la manera de Andoni Luis Aduriz. Y no es cualquiera.

Porque para quienes practicamos deporte como quien respira, nos gusta hacerlo en cualquier lugar. Éste no lo es. Resulta casi mágico, al amanecer y cuando se esconde el sol.

Entonces, puedes calzarte las zapatillas y salir, sí, correr por los viñedos y cruzarte con alguna ardilla.




Si prefieres estirarte, respirar y estar en calma la sala de yoga es un remanso de paz.




En el exterior, pero en los confines de este reducto de desconexión, existe una encina centenaria. Bajo ella, se puede abrir un botella de los grandes vinos de esta casa y, sencillamente, brindar.



(© Fotos Abadía Retuerta)


El Lodge (www.ellodge.com). Porque fuera hace frío.

Nadar en su piscina climatizada, situada en la terraza exterior, te hace sentir especial. ¡¡Te atreves a desafiar las bajas temperaturas!! Para nada, el agua está calentita y el albornoz aguarda cerca.




Porque en el spa y gracias al equipo de Bioyoga, me abandoné en el mejor masaje de Ayurveda que he recibido nunca. Y han sido muchos.

Porque tiene billar.




Y preparan un buen bloody mary.

Porque en la terraza Suite Nevada puedes degustar sushi y también un delicioso pepito de ternera.



(© Fotos El Lodge)

Porque en el restaurante, MC Grill, la fondue de queso se acompaña de pepinillo y cebolleta. Una mezcla insospechada pero adictiva.

Porque los glotones como yo querrán comerse la línea de baño, de Arran Aromatics. Huele a miel y debe saber a ella. Una vez aplicada, hay alguien que exclama: 'Hueles muy dulce'. Realmente dulce.

Sport Hotel Hermitage & Spa (www.sporthotels.ad).




Fuera también hace frío. Mucho.

El silencio es casi absoluto. Tanto que se escucha y apenas se ve alterado por el sonido del río.

Porque el gimnasio es eso: un gimnasio. No una habitación claustrofóbica con una máquina (y media).

Mientras corres y estiras, sigue cayendo la nieve. Lentamente, con una melodía silenciosa.

Porque no huelen a miel pero sí a esa esencia cuativadora llamada Acqua di Parma. Los amenities son una delicia y de tamaño mayor del habitual.



(© Fotos Hermitage)

Porque el desayuno deja sin palabras. Hay mermelada de fresa y melocotón, pero también de pera, calabaza o tomate; mantequilla de la que tanto me gusta y otras con vainilla y caramelo; el zumo de naranja es natural (sí, no es tan habitual que lo sea) y los yogures de Casolans son riquísimos.


Sigo viajando atenta a los pequeños detalles.