domingo, 14 de diciembre de 2014

Es domingo

Siempre me han gustado los domingos. Yo que soy organizada -hasta que me posee el caos...- y que necesito determinados esquemas para sentirme bien, siempre he tenido este día como uno de los favoritos de la semana.

Cuando era niña me gustaba planificar las tareas por hacer, incluso la ropa que me pondría y todas las lecciones que debería asimilar. Ahora, superada precisamente por mil tareas (incluida alguna escolar que me quita el sueño), sigo viviendo el domingo como el día de la planificación. Planificación que, al asomarse el viernes, casi nunca llegó a buen término. No pasa nada, aún así, yo amo los domingos. Y hoy es uno de ellos.

Fuera hace frío. No es raro tratándose de Pamplona. Creo que ya me acostumbré a la lluvia constante y al sol casi siempre escondido. Fuera hace frío, empiezo a tener hambre y fantaseo con dos planes.

Acercarme a la churrería de Carlos III, y preparar chocolate a la taza, o visitarle a ella. 

Ella se llama Orreaga, es decir, Roncesvalles en euskera. Y es la dueña de La Crepería, que lleva más de 20 años en el número 23 de la calle San Gregorio. 

Cada vez que la visito pienso en lo mucho que se parece a Juliette Binoche en esa película llamada Chocolat. Por sus maneras dulces y por la calma que transmite; ella no se altera aunque la fila de personas recorra un buen trecho de la calle. Y es capaz de memorizar cada uno de los ingredientes solicitados, aún siendo las posibilidades casi infinitas.

Me gusta el ambiente de su pequeña crepería. Hay un aroma muy apetecible en el que se mezclan el salmón, los quesos, el jamón, el tomate, el chocolate, el plátano, el dulce de leche... todos los productos que caben en los antojos de personas como yo. 

Verla trabajar tienen un poder hipnótico. En los 'fogones' solo trabaja ella así que sabes que deberás esperar el tiempo preciso que cuesta que la masa esté en el punto más delicioso. Y como lo sabes, te dedicas a disfrutar de la buena música que suena y a observarla. Luego, cuando te entrega tu preciado crepe pasa lo de siempre, que es tal el ansia que te quemas... 

Es domingo, hace frío fuera, pero yo tengo hambre. ¿Churros o crepe? 

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