lunes, 2 de diciembre de 2013

Simplificar




He regresado a la vida real. He comprobado, una vez más, cuánto me (nos) cuesta simplificar. Más en estos tiempos que nos toca vivir. Y yo, como otros tantos, no entiendo el devenir de las relaciones laborales, sentimentales, humanas. 

En esa otra vida, la del Camino de Santiago, importan otras cuestiones. Pero quizá ésa no sea la real; sea un paréntesis que, si así se desea, permite asomarse -con distancia- a nuestro día a día y ver aspectos que tantas veces pasan desapercibidos.




He caminado durante siete días. Desde la puerta de casa, en Pamplona, y hasta Villafranca Montes de Oca. Lo he hecho junto a mi padre; desde hace mucho tiempo, quería hacerlo. 

Hemos hablado, callado, recordado. Hemos preparado bocadillos de chorizo y queso, de sardinas. Nos hemos sentado a descansar y continuado hasta el último kilómetro.




Hemos compartido algún kilómetro, palomitas de maíz y la cena, que Pedro preparó en la parroquia de Grañón, con otras personas. Algunas, como el alemán que cantó una bella letanía y que lleva siete años caminando, va y vuelve. Otras como Mario, Miguel, Magdalena, que se estrenaban rumbo a Santiago. O Diego, que para poner punto y final a su vuelta al mundo quería saber qué es eso de seguir las flechas amarillas.



(© Fotos Cyc)

Como la otra vez que caminé, he sabido qué vida es la que quiero. La de la calma, la del tiempo para pensar y recordar, para tomar aliento y continuar. Que no quiero la otra, la que me dicen que es la verdadera, y en la que debo acostumbrarme a las prisas, a los trabajos que no lo son, a las personas que lo parecen y mienten.

Si bien, ¿cómo lo hago? 

4 comentarios:

  1. ...el tiempo dedicado a reflexionar, es tiempo bien empleado: si además es compartido, pasa a ser lujo!!

    Gracias María
    P.D. ¿has vuelto a la vida «real» o a la vida «cotidiana»?

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  2. Hola, con frecuencia, la vida nos arrastra e impide que reflexionemos. Por eso, el Camino de Santiago supone, si así se desea, una oportunidad para valorar y pensar sobre lo recorrido. A mí me ha cambiado la vida.

    Claro, he vuelto a la vida real, porque mi actual existencia es la que quiero que sea. Por tenerla así me esfuerzo cada día. Además, tengo personas cerca que me ayudan. Un saludo,

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  3. ...eres una mujer de suerte, pero no de suerte casual, de la otra, de la hay que trabajarse.
    ! enhorabuena!

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  4. ;-)
    Soy afortunada en muchos sentidos.
    Por la familia que tengo, la pareja, los amigos... Sobre todo soy afortunada por las personas que he encontrado en el camino y que cuido y me cuidan.
    Gracias,

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