viernes, 28 de septiembre de 2012

Turquesa y natural. Es Menorca

Encontrar paraísos no es tan difícil. La clave es la óptica con la que se enfoque un lugar. Puede estar aquí al lado, en la otra esquina. O con un mar de separación.

Menorca lo es. Y también turquesa, natural y sabrosa. 




Aguas cristalinas, arena blanca y estrellas de mar en el fondo.




El aire huele a pinos e higueras. Y aquí y allá, existen muestran de los primeros pobladores de la isla. 

Los faros son la guía de muchos.




Y el cielo es surcado por mil aviones. ¿Quién no quiere aterrizar en Menorca? 




En Mahón, existe un claustro, el del Carmen, con un mercado -nada bonito- y llegada la noche, con un bar en el que suena música en directo.

Y existen algunas pistas culinarias. Él fue quien las susurró. Carl Borg.



(© Foto Carl Borg)

Regresa para colaborar en proyectos como La Cuina dels Angels. Céntrico, bonito y versátil. En él se puede desayunar, comer, aprender, celebrar...

En esta isla, Carl tuvo un restaurante: Andaira. Y algunos de sus compañeros lo tildan como lo mejor que ha existido nunca allí. Ahora, es un chef orquesta, nómada y multidisciplinar. Cocina, asesora, reinventa, revisa, rediseña... Creatividad no le falta para esto y mucho más (www.cabg.es). 

Él fue la guía hasta Ses Forquilles (www.sesforquilles.es), la casa de Oriol, Marcos y la risueña Raquel.

Un lugar cálido, muy animado y con rica cocina. Como la coca de pulpo, berenjena y cebolla crujiente; el picante steak tartar o el crujiente de manitas de cerdo con mostaza y membrillo. Y sí, deliciosa, también la raya con mantequilla negra y alcaparras. 

Buenos vinos. Excelente servicio.

También fue la guía hasta Cap Roig, en Sa Mesquida. Frente al mar, con pescados tan deliciosos como el cap roig, el gallo san pedro, los mejillones y postres contundentes, tradicionales. Inevitables. 




(© Fotos Cardamomoyclavo)

Soufflé, pudin de requesón y ese helado que la Menorquina solo comercializa en su isla. Ese helado llamado 57, con sabor a café, chocolate, nata, vainilla y mazapán.

Menorca, turquesa, natural, sabrosa y dulce. 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Antigüedades, el tiempo sí importa

Si Roma o Ámsterdam tienen un barrio de anticuarios, Madrid aspira a tenerlo. Se dibuja en Huertas, en calles como San Pedro o Moratín. A partir de mañana y hasta el sábado existe una razón más para conocerlo o redescubrirlo: comienza DECORACCIÓN 2012.

Escaparates, restaurantes, calles y un largo etcétera de rincones se transforman gracias al ingenio de grandes diseñadores. Pero volvamos a esta zona, por supuesto, cualquier otro día. 

The 2ND Downtown (San Pedro, 18) es la tienda de Borja Beascoa y Javier Blasco. En ella hacen gala de un criterio estético cultivado en viajes por Tailandia, India, Marruecos o Turquía.


(© Foto The 2ND Downtown)

Especializados en textiles, alfombras y joyería étnica, realizados de forma artesanal, sienten especial debilidad por unos cuencos otomanos de mediados del siglo XIX y una alfombra suzani de Irak de los años 40.

Al cruzar la calle se encuentra otra gran bazar, éste con acento del Norte de Europa. Es Nicolás y Micaela (San Pedro, 9), capitaneado por Juan Sorzo y Juan Castro. 



(© Fotos Nicolás)

Viajan, elijen y restauran muebles y artículos de los años 50 y 60 principalmente de Dinamarca y hoy revalorizados.

Tanto como los que reúnen Nuria Quilis y Luis Bermejo en Passage Privé (Moratín, 29). Todo comenzó con un pequeño rincón vintage en la sastrería de Lander Urquijo para, más tarde, aterrizar en una antigua lechería. 



(© Fotos Passage Privé)

La llenaron de un genial desorden con butacas de madera y metal de un cine francés de los años 40, focos industriales o un escritorio sueco de los 60. 

Cambiamos de barrio. Hace ocho años, Pilar Vidal Laso abrió al público El Anticuario de Belén (Belén, 11). Esta joven de 32 años desarrolló un buen olfato para las subastas en el anticuario que su madre regentaba en su ciudad natal, Gijón. 

(© Foto El Anticuario de Belén)

Mantiene que se ha superado el concepto de las antigüedades como coleccionismo para disfrutarlas, sencillamente, como decoración.

En Bilbao, Persuade (Villarías, 8) demuestra que el tándem moda y antigüedades funciona. Rosa Orrantia y Paul Ziarsolo combinan con maestría piezas eclécticas de alta época y de los años 50, de España así como de Oriente. Impera, en definitiva, la armonía y el buen gusto.


(© Foto Persuade)

Imágenes religiosas y piezas de los siglos XV, XVI… Pero también mobiliario industrial y de oficio, grandes joyas halladas en España, Europa o el lejano Oriente. 


Se multiplica el número de apasionados que rescatan auténticos tesoros con una visión realmente cosmopolita del arte. Y también el de personas que invierten en ellas y otras, como yo, que suspiran...

lunes, 24 de septiembre de 2012

Tónica, ella también triunfa


Fue una bebida controvertida. Dejó de serlo cuando la ginebra la situó en la cima. El gin tonic ha provocado que ella, la tónica, también triunfe. Y el vodka, llamado a convertirse en el digno sucesor del destilado de moda, seguirá llevándola a lo más alto. 

Ya no se trata de beber cualquier etiqueta y sí de conocer las novedades, apreciar sus características y ser un gourmand en cuestión de quinina y otros botánicos. 

Equilibrada y elegante, Markham Premium está inspirada en la India Colonial. Es decir, en aquel lugar y en aquella época que supusieron el nacimiento de este refresco. 

(© Foto Markham)

Precisamente, Sir Clements R. Markham introdujo la quinina para prevenir la malaria. Suave y fresca, su burbuja es fina y su óptima carbonatación le otorga un sabor idóneo ligeramente cítrico. Cada ingrediente es natural.

También lo son los de Fentimans. Conocida por su marcado carácter cítrico, destaca el aceite esencial del limoncillo así como el de lima kaffir y enebro. Sus hojas y raíces fermentan durante siete días según un método utilizado desde 1905. 

(© Foto Fentimans)

Sólo así resulta ligeramente amarga, compleja y exótica tanto en boca como en nariz. En cuanto a las calorías –cada vez más tenidas en cuenta a la hora de elegir una u otra referencia-, son apenas 35 por 100 ml.

Pero si hay una con bajo contenido calórico ésa es Q Tonic con tan sólo 24 kcal, es decir, menos que la mitad de una manzana. Elaborada con quinina, natural y que se recolecta en Los Andes peruanos, el secreto reside, además, en su edulcorante orgánico: agave de México. 


(© Foto QTonic)

Cada marca elige un diseño acorde con su estilo, filosofía. Como la americana Boylan reconocible por su estética creada en 1891 y que, hoy como ayer, triunfa. Otro dato a tener en cuenta es que sustituye los siropes de maíz, habituales en la mayoría de las bebidas refrescantes carbonatadas, por azúcar de caña.


(© Foto Boylan)

El boom es indudable, tanto que hay nombres clásicos que se renuevan. El pasado año Schweppes recuperaba el diseño original de su botella y Elena Arzak y Javier de las Muelas, sus embajadores, presentaban la variedad con pimienta rosa; jengibre y cardamomo así como azahar y lavanda.

La original, con un toque de lima, es perfecta para resaltar los matices de las London Dry más aromáticas. En cuanto a la pimienta rosa, es picante y fortalece la esencia del enebro. De este modo, el trago es más intenso y combina con ginebras florales, pero también con rones viejos y tequilas. El jengibre y cardamomo brindan un guiño oriental y exótico, puro frescor. Y finalmente, la lavanda y azahar encuentran en las ginebras secas –con mayor contenido de enebro- y en los rones blancos su mejor alianza.

El barman catalán es fiel a esta marca porque su burbuja es generosa y no pierde fuerza. Y demuestra que es perfecta en cócteles. Como prueba: 

Feeling Good!: anís estrellado, lima Rose’s, zumo concentrado de maracuyá azucarado, de piña, Bombay Sapphire y Schweppes Heritage original.




Hot Chili Pepper: frambuesas, moras, mermelada de naranja, zumo de arándanos, salvia, vodka infusionado con pimienta de Jamaica, Bombay Sapphire y Schweppes Heritage pimienta rosa.




 Little Dream: romero, sirope de vainilla concentrado y de fresa, frambuesas, lichis, zumo de arándanos, Bombay Sapphire y Schweppes Heritage azahar y lavanda.




Orange Sky: 6 hebras de azafrán, sirope Monín Spicy, una cucharadita de masala dulce, zumo de piña, ginebra Bombay Sapphire y Heritage jengibre y cardamomo.



(© Fotos Javier de las Muelas)


La lista no termina aquí. Recién llegada al mercado español, Ledger's Tonic está elaborada con la quinina procedente del árbol Chinchona Ledgeriana, que crece en India y Java. Además, stevia es el edulcorante natural que contiene y que aporta tan sólo 23 calorías. 




(© Foto Ledger's Tonic)


Está disponible en sabor tradicional, canela, regaliz y mandarina. 

1724, con quinina pura recogida a mano a 1724 metros de altura en el Camino del Inca, renueva ahora su estética.



(© Foto 1724)

Fever Tree –avalada por Ferran Adrià- y Seagram’s –de mano de Coca Cola- son, cómo no, imprescindibles. Y las que están por llegar; no hay que perderlas de vista porque, a veces, la botella no es la mejor pista.  

jueves, 20 de septiembre de 2012

Él huele a limpio






Fueron tiempos de escasos recursos económicos y de cambios en los usos y costumbres. Tuvo lugar la Guerra Civil y aterrizaron las grandes multinacionales. 

Pese a todo ello y pese a lo que ahora sucede, el Agua de colonia concentrada Álvarez Gómez (www.alvarezgomez.com) celebra cien años.

Sí, ha pasado un siglo de frescura. Y esta familia madrileña recuerda cómo empezó todo. El empuje de los tres primos procedentes de los valles de Babia y Laciana en la provincia de León, aquella trastienda en la que nació la célebre fórmula y el sótano en el que se fabricaba. 

Ésa que no ha variado un ápice. Porque se han desarrollado y lanzado al mercado nuevas líneas de productos, pero ella sigue igual. 







Es el aroma a limón, lavanda, eucalipto, espliego, romero, bergamota y otros aceites esenciales de origen mediterráneo. 

Un clásico por dentro y por fuera. Porque tampoco ha sufrido cambio alguno el bote, diseñado según las tendencias de 1912. Es el frasco de cristal presenta en tantos baños. Son esas gotitas de energía para empezar el día y esa buena sensación cuando uno se va a la cama. 

A ella huele toda la familia, a ella huelo yo porque las toallitas frescas siempre me acompañan. 





A ella olía él y ahora adora la nueva línea para el cuidado del hombre. Ésta es la novedad que Álvarez Gómez tenía reservada para su primer centenario. La línea Barbería.

Sí, un recuerdo a aquellos salones en vías de extinción en los que ellos se ponían guapos y departían sobre el mundo, la política y otras batallas. 

Barbería es fruto de largos meses de pruebas. Descartadas quedaron hasta 50 posibilidades: eran rancias, añejas o muy modernas. El resultado, no deja lugar a dudas, otro clásico. 

Agua de colonia concentrada. 
Con un fondo cálido de jengibre, naranja amarga, sándalo...




Emulsión hidratante post afeitado multifunción. 
Es ligera, no grasa y realmente calmante.





Espuma de afeitar: densa y cremosa, deja la piel hidratada. 





Champú neutro de uso frecuente que fortalece el cabello y nutre en profundidad.





Y el agua de peinado con acción anticaída. 




(© Fotos Álvarez Gómez)

Él huele a limpio.

martes, 18 de septiembre de 2012

Lo encontré



Cerca, apenas a unas calles de casa y en mi barrio, en Chamberí. Delicioso, fácil, es Pancomido (Zurbano, 50), situado en esa esquina que anteriormente ocupó La Despensa de Zurbano.

Imposible no detenerse.

Las pastitas de té lo dicen todo desde el pequeño escaparate.



Una vez dentro, la tentación se hace mayor en forma de brioche, bollos suizos...




y cruasanes hojaldrados. 

En Pancomido adoran la mantequilla y siguiendo la escuela francesa, elaboran unos bollos que dejan sin palabras.



En cuanto al pan, ofrecen más de 50 especialidades de su propio obrador. Con cereales de primera calidad y otros ingredientes: tomate, orégano, tomillo, queso, patata...

 Y cada día hay grandes barras para comprar por rebanadas, según las necesidades.






Es bonito, agradable y con unos precios que la mayoría debería tomar nota.








(© Fotos Cardamomoyclavo)


En definitiva, es la fórmula perfecta para desayunar, merendar y regresar al día siguiente. Ah, y abre los sábados y, pronto, también los domingos.

Encontré la pista favorita para las mañanas y tardes de otoño. 

¡Bienvenido frío!

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Entre el Alentejo y el Algarve: el paraíso




He conocido el paraíso.
Pero no diré el nombre; es un secreto entre ellas y nosotros. 


Sucedió suspirando con los bollos suizos, bueno, realmente, portugueses, que trajo el panadero-móvil; el pan tostado con jamón y queso; la tarta de chocolate y los pasteles de nata.




Sí, fue, en la terraza del Snack Bar. Con un café y ese zumo de naranja con tanta pulpa, que a ellas les repuso de la resaca de aquel licor de madroños y, a nosotros, de la pereza furgonetera.

Hablando de esas bolas del pecado, como masa de Donuts frita y rellena de crema o no; y charlando de mil y una cosas, sin conocernos, así hicimos el pacto:
"No diremos a nadie cómo se llama este lugar. Prometido".

En el límite entre el Alentejo y el Algarve, al final de una carretera con curvas, asomada al Atlántico. Allí descansan, a los pies de una pequeña colina, apenas 20 casas, tres bares familiares, ninguna tienda y un solo puesto de abalorios.



Está al margen de las rutas turísticas y es descubierto por despistados en furgoneta, que nada tienen que buscar y sí mucho qué encontrar. Los que sí descendimos la cuesta, quisimos quedarnos allí. Eternamente.

Con ellas, y antes con la pareja de vascos, pronunciamos las palabras: "Este lugar es demasiado bonito. Demasiado especial. Es el paraíso".

Perfecto para decir adiós a la vida anterior y, sencillamente, releer Cien años de soledad; volar la cometa; escribir mensajes en la orilla del océano; buscar nada y todo en la arena.







(© Fotos Cardamomoyclavo)

Decidir hacer lo más importante: ser felices.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Javier Muñoz Calero y la hiperactividad

Dada su intensa -que no frenética- actividad hostelera, en esta ciudad en la que vuelan las noticias, tarde o temprano, hubiese sabido de él. Pero fue Olivier, el osteópata que nos resucita a ambos, quien nos puso en contacto.

Gracias a él conocí a Javier Muñoz Calero.


Tras una etapa en la Costa Brava, regresó a su ciudad y comenzó con Belaunde 22, junto a otro Javier, Molinero, éste. Se independizó y creó Tartán (General Pardiñas, 56. www.unrestaurantellamadotartan.es).



Creció -hace apenas tres meses- con Muñoca 
(Juan Ramón Jiménez, 22. www.munoca.es).




Y desde hace tan sólo unas semanas, se multiplica en Perrito Faldero (San Lorenzo, 9) y en Casa Pablo, éste último en Polonia y para el que ha confiado en Gonzalo de Salas Smith. Casi nada.



Con cada apertura, hace gala de la naturalidad y amabilidad que le caracterizan y marca mi número de teléfono. Entonces, me cuenta que sí que dijo que con el último era suficiente, pero que no, que acaba de abrir otro restaurante.

Y éste no supera al anterior, el equilibrio entre todos es evidente, porque cada uno tiene su estilo y propuesta.

El último sencillamente confirma que, de nuevo, se puede cocinar rico, rodearse de un equipo fantástico y dar vida a locales con una estética chic que alegran estos tiempos en crisis.

Tartan resulta cálido, casi invernal. Es sumamente acogedor. 
Pero no sólo es refugio del frío, también es perfecto en los días de calor.


Arriba y abajo, entre telas elegantes, cojines y detalles florales, se saborean un delicioso ceviche de corvina, una inolvidable ensaladilla rusa con aguacate o un taco de lomo bajo fileteado y acompañado de arroz, pasas, piñones, bacon... El toque dulce: helado con trocitos de galletas inglesas y falsos lacasitos.



Del carrito de quesos, no dejaría nada.

En Muñoca, la estrella es la terraza. Bajo el hormigón de un edificio se crea (de verdad) una agradable atmósfera y se comienza con un coctelito de Mireia.


Se continúa con las bravas. 


Los ricitos de calamar.


Y la coca crujiente de cecina, mozarella y micro mezclum, por ejemplo.



De postre: helado (sí, una de mis debilidades) de mantecado con vainilla de Madagascar y nuez de macadamia garrapiñada.


Aunque tiene alma de tasca y de taberna familiar, no puede evitar presumir de un aire francés muy atractivo.



Y de Perrito Faldero, en Chueca, se va a hablar y mucho en las próximas semanas.


(© Fotos Muñoz Calero)

Por el ambiente, la decoración y por especialidades como el perrito caliente, de 26 centímetros, nada más y nada menos, y con ingredientes que hacen salivar hasta al más insensible (cebolla seca, ketchup de curry, pepinillo, cebolleta...). También los san jacobitos de Torta del Casar, el hummus o el tiradito de pulpo.

Los postres son cuatro, suficientes para caer en la tentación. Yo caigo y caeré las veces que haga falta en el helado de yogur con sopa de dulce de leche y almendras tostadas.

Y Javier no para. Espero la próxima llamada.