lunes, 18 de enero de 2016

¡Ay, los blogs!

Me refiero sobre todo a los de cocina. Son a los que me he acercado por motivos profesionales. Y como el mío es inclasificable y escribo sobre lo que realmente me da la gana, diré que el sector de los blogueros 'cocinillas' me da demasiada pereza. 

No entraré a exponer mi opinión sobre algunos personajes, muchos entrados en años, pobres, que se recorren la geografía a la caza de un chorizo o una botella de aceite. No, no lo voy a hacer. Me provocan tanta pereza que punto y final. 

Diré que soy lectora de publicaciones creadas por personas con mucho ingenio y ninguna pretensión. No presumen de ser lo que no son, porque no les hace falta, tienen otros atractivos mayúsculos que despiertan mi admiración. 

Chloé y su exquisito Being Biotiful son un claro ejemplo. Ante ella, sí me quito el sombrero. Olé y olé por su delicadeza y difusión de una alimentación saludable. 




Empecé siguiendo su pista en Instagram, esa red que me fascina y que ha atrapado a mi sobrina Claudia. Ella, cuando estamos juntas, me pide permiso para entrar en mi perfil y revisar fotografías. Le apasionan, ante todo, las de Miguel de Santos, ¡No sabe ella!. 

Así descubrí a Chloé y, desde hace un tiempo, amablemente comparte con El Hedonista algunas de sus recetas. Yo las edito y me encanta hacerlo. Casi siempre me descubre un nuevo ingrediente y no hay vez que no me fascinen sus elegantes fotografías. 
















Por el momento, no conozco personalmente a Chloé, ni a su bebé, Elliot, que también es protagonista de su bello blog. Pero desde aquí reitero mi admiración por aquellas personas que sí cuentan cosas interesantes, que las crean, que son originales, que aportan una óptica y un gusto que nadie más tiene.

Sus maneras dicen mucho de esa personalidad que yo desconozco, pero adivino. Por ejemplo, encontrarse presa de una gripe y no fallar en la entrega de la última receta. 








Las fotos que acompañan este post, de este blog inclasificable y anárquico, como yo, son indudablemente de Chloé. 

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