viernes, 3 de febrero de 2012

Humo que purifica

Lo he dicho una y otra vez. Adoro que me toquen. Unos más que otros, por supuesto...

De modo que soy feliz cada vez que descubro una terapia en mis propias carnes y espíritu. La última ha sido la moxitoterapia. Sólo con recordar la experiencia, siento calma.

Fue en uno de los salones que la firma Mirache (www.mirache.es) posee en Madrid. El ritual se inicia con un tratamiento facial con la línea Secretos del Agua (www.secretosdelagua.com). Mi tono apagado se quedó en los algodones y mutó en luminosidad, tersura.

Contribuyó, claro, esta terapia japonesa que incide en los puntos energéticos y los estimula mediante el calor. Es preciso relajarse: no quema, ni el humo molesta. La sensación es, por el contrario, singularmente placentera.

¿El artilugio clave? La moxa. Es decir, una varilla de incienso dentro de una especie de portaminas de acero con orificios que dejan salir el calor. Elaborada manualmente, engloba 12 plantas, con todas sus propiedades. Como el pino, estimulador; la equinácea, que potencia el sistema inmunológico; el níspero japonés, el olivo, la artemisa... 


Es, en definitiva, una energía que revitaliza las células del cuerpo.

Y la piel queda más suave, lisa, reafirmada, viva.

Y la mente se olvida, afortunadamente, de todo.

4 comentarios:

  1. ¡Guapa! Yo probé un tratamiento facial de Secretos del Agua en mi pelu, estaba incluido la última vez que fui y además ahora utilizo su champú ;). ¡Muy buena recomendación! Y lo de la moxa qué curioso... ¡Besitos!

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  2. Sí, a mí también me gustaron los faciales y me han dicho, varias personas, que la línea capilar es fantástica! feliz domingo,

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  3. Nos ha parecido super interesante el post, desde ya cuentas con una seguidora más. Pásate por el nuestro y si te gusta síguenos :) http://treschictendency.blogspot.com/

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