viernes, 27 de julio de 2012

De vocación: hospitalero

Mi hermano ha encontrado su vocación. Ahora es hospitalero.

No lo imaginó cuando inició su primer Camino, en 2004, pero quizá sí durante el segundo o el tercero para tenerlo meridianamente claro en el noveno, que hizo desde el País Vasco y hasta Santiago.

En tan sólo tres meses ha transformado un inmueble, que antaño fue un salón de baile, en su albergue. Se llama Check In Rioja (Los Baños, 2) y está en el centro de Logroño. Me encanta visitarle.






Cuando charlo con los peregrinos añoro la experiencia que viví. Sí, recuerdo el dolor físico, todas las vueltas que le di a la cabeza, aquellos cambios y decisiones que comencé a valorar, y vienen a mi mente todos esos momentos.

Cantando de alegría al llegar a la meta. Llorando de pena y preguntándome, incluso en voz alta: ¿Pero qué hago aquí?

Entonces me hubiese encantado llegar a un lugar como Check In Rioja.


Seguro que habría deseado quedarme más de un día. Como Cecilia, llegada de Suecia, y que escuchando a su cuerpo decidió permanecer durante dos días: ir al cine, conocer Logroño, probar las tapas... O Juan Miguel, de Málaga, y su dolorida rodilla. Con él he mantenido conversaciones muy especiales.

Me hubiese encantado sentarme y leer un libro, el periódico. En mi lista de añoranzas figuraban la lectura y también algo tan banal como todos mi tarritos de cremas... Esas cositas cotidianas que hacen sentir bien.

En Check In Rioja hay revistas, libros, guías... Y una gran mesa.



Cinco baños individuales.




Wifi gratuito. Y muy buen rollo. Sí, es el albergue de mi hermano,
pero es que lo tiene. 

(© Fotos Juan Serrano Corbella)

Ultreia.

3 comentarios:

  1. ¡Suena realmente especial! Y eso de poder conocer a todos los que pasan por allí cada uno con su historia... ¡Me encanta! ¡Un beso, guapa!

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    1. Hola Susana, aquí estoy de manera temporal. Gracias por leerme, siempre. Feliz verano!

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  2. Por supuesto que es éste un lugar especial, de buena acogida, de descanso, de paso y de encuentros también, sí. María, muy buen post!

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